viernes, 13 de marzo de 2015

YO REMO


Maldije tu frente tu vientre tu vida 
maldije las calles que tu andar enfila 
los objetos que tu mano aprehende 
maldije el interior de tus sueños 
 
Puse una charco en tu ojo que ya no ve 
un insecto en tu oreja que ya no oye 
una esponja en tu cerebro que ya no comprende 
 
Te enfrié en el alma de tu cuerpo 
te congelé en tu vida profunda 
 
el aire que respiras te sofoca 
el aire que respiras tiene un olor a sótano 
es un aire ya espirado desechado por las hienas 
el estiércol de ese aire ya nadie lo puede respirar 
 
Tu piel está toda húmeda 
tu piel suda el sudor del gran miedo 
tus axilas exhalan a lo lejos un olor a cripta 
 
Los animales de detienen cuando pasas 
los perros aúllan por la noche, con la cabeza 
   enderezada hacia tu casa 
no puedes huir 
no te llega ni siquiera una fuerza de hormiga a la 
   punta del pie 
tu cansancio es tronco de plomo en tu cuerpo 
tu cansancio es una larga caravana 
tu cansancio llega hasta el país de Nan 
tu cansancio es inexpresable 
 
Tu boca te muerde 
tus uñas te arañan 
ya no es más tuya tu mujer 
ya no es más tuyo tu hermano 
la planta de tu pie es mordida por una serpiente 
   furiosa 
 
Han babeado sobre tu progenitura 
han babeado sobre la risa de tu hijita 
han babeado frente al rostro de tu morada 
 
El mundo se aleja de ti 
 
Yo remo 
remo 
remo contra tu vida 
remo 
me multiplico en remeros innumerables 
para remar más fuertemente contra ti 
 
Caes en lo vago 
careces de soplo 
te fatigas ante el menor esfuerzo 
 
Yo remo 
remo 
remo 
 
Te vas, ebrio, atado a la cola de un mulo 
la ebriedad como un enorme parasol que oscurece 
   el cielo 
y junta las moscas 
la ebriedad vertiginosa de los canales semicirculares 
comienzo mal atendido de la hemiplejía 
la ebriedad no te abandona ya 
te tumba a la izquierda 
te tumba a la derecha 
te tumba sobre el suelo pedregoso del camino 
 
Yo remo 
remo 
remo contra tus días 
 
En la casa del sufrimiento entras 
 
Yo remo 
remo 
sobre una faja negra se inscriben tus acciones 
sobre el enorme ojo blanco de un caballo bizco 
   rueda tu por venir 
 
YO REMO 
 
HENRI MICHAUX 
Bélgica-1899 

De “Poesía por poder”.