sábado, 15 de diciembre de 2012

TE DESEO… Víctor Hugo (Poema escrito en el Siglo XIX)


Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar

Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro

Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero
frente a ti y digas: "Esto es mío".
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno
de tus defectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.


Victor Hugo … Poema escrito en el Siglo XIX

 Lucia Serrano       


martes, 11 de diciembre de 2012

Las estaciones (poema de Antonio Cisneros)

1. Primavera
Cuando lleguen los tiempos
de la fiebre del oro, qué felices
seremos los pastores.
Sin tormentas de arena.
prósperos en el comercio del tocino
de fina calidad
y bajo precio.
Inmortales seremos los pastores.
Admirados.
Hasta el fin de los siglos.

2. Verano

El jugo de naranja era tan rojo
como el casco de un barco.
El jugo de naranja que bebiste
en pleno malecón
el mismo día
que el mar se retiró
40 millas
antes de desplomarse.

3. Otoño

Amo la soledad de estos parajes,
los bien cocidos alimentos
que no he de compartir.
Aleluya.
Es la hora
en que el ferry de Dover
se aproxima a Calais
bajo un cielo sin aves.
La hora en que el océano
carece de importancia.

4. Invierno

Es el aire
lila y helado, revuelto
por la proa del avión
que avista el aeropuerto
ya repleto
de luces y animales.
El aire de Ayacucho.
Ningún otro.

 Lucia Serrano       


martes, 20 de noviembre de 2012

LA PALOMA

Yo la he visto en una herida
tenebrosa;
ayer, por ejemplo, sobre el zapato
del estibador,
al mediodía bajo la brocha de Juan,
esta noche saldrá como inocencia de la novia.
Y mañana
podría ser este poema.

Pero, ustedes... ¿qué saben de la paloma?

CARILDA OLIVER LABRA
Cuba-1924
De “Los huesos alumbrados”

 Lucia Serrano       

 

1 COMENTARIO:

1.      
Muy buen Blog, me ha gustado mucho.
Te sigo desde ya.
Mi abrazo para ti.
mar


sábado, 17 de noviembre de 2012

A LOS ÁNGELES DEL OCASO

¿No veis que tengo el corazón transido
y que a mi sien la engrandecí de espinas?

El ángel tutelar de las harinas
le dio hermosura a mi mantel raído.

¿Qué celestial licor ha enternecido
de mi mesa las duras proteínas,
y lavado en la sal de mis retinas
la figura de un pez desconocido?

Ángel de la Armonía: alondrecedme.
Ángeles del ocaso: estrellecedme.
Yo soy el constructor de unas escalas

donde al silencio le fermenta vida.
A mis tumultos les ungí la herida
y a mi derrota le nacieron alas.

GERMÁN PARDO GARCÍA
Colombia-1902
De “Los ángeles de vidrio”

 Lucia Serrano       


martes, 6 de noviembre de 2012

FUI LO QUE SE DICE UN BUEN FENICIO, EN TODO


Fui lo que se dice un buen fenicio, en todo.
No era navegar por navegar, mi oficio,
mi oficio era tenderme entre los puertos.

Rosa perdida de perfumes rotos,
color de soledad, dejaba en cada puerto,
un infinito brote de locura.

No estoy perdido de amores sino de tedio:
ya nadie corre por los peldaños de mi mente como tú,
ya nadie abre su fuente con alegría y deseo para mí.
Yo ya no veo tus ojos en lo profundo de mis manos.

Navegar por navegar no es mi oficio,
arrancar trozos de la nada y unirlos en conjuro,
ese es mi oficio silencioso y tenaz, como de versos,
mi oficio no se puede aprender, no sabe, es ciego.

MIGUEL OSCAR MENASSA
Argentina-1940
De “Poemas y cartas a mi amante loca joven poeta psicoanalista

 Lucia Serrano       


lunes, 8 de octubre de 2012

LA LLUVIA (Raúl González Tuñón)


Entonces comprendimos que la lluvia también era hermosa.
Unas veces cae mansamente y uno piensa en los cementerios abandonados. Otras veces cae con furia, y uno piensa en los maremotos que se han tragado tantas espléndidas islas de extraños nombres.
De cualquier manera la lluvia es saludable y triste.
De cualquier manera sus tambores acunan nuestras noches y la lectura tranquila corre a su lado por los canales del sueño.
Tú venías hacia mí y los otros seres pasaban:
No habían despertado todavía al amor.
No sabían nada de nosotros.
De nuestro secreto.
Ignoraban la intimidad de nuestros abrazos voluptuosos, la ternura de nuestra fatiga.
Acaso los rostros amigos, las fotografías, los paisajes que hemos visto juntos, tantos gestos que hemos entrevisto o sospechado, los ademanes y las palabras de ellos, todo, todo ha desaparecido y estamos solos bajo la lluvia, solos en nuestro compartido, en nuestro
apretado destino, en nuestra posible muerte única, en nuestra posible resurrección.
Te quiero con toda la ternura de la lluvia.
Te quiero con toda la furia de la lluvia.
Te quiero con todos los violines de la lluvia.
Aún tenemos fuerzas para subir la callejuela empinada. Recién estamos descubriendo los puentes y las casas, las ventanas y las luces, los barcos y los horizontes.
Tú estás arriba, suntuosa y bíblica, pero tan humana, increíble, pero, tan real, numerosa, pero tan mía.
Yo te veo hasta en la sombra imprecisa del sueño.
Oh, visitante.
Ya es seguro que ningún desvío nos separará.
Iguales luces señaleras nos atraen hacia la compartida vida, hacia el destino único.
Ambos nos ayudaremos para subir la callejuela empinada.
Ni en nuestra carne ni en nuestro espíritu nunca pasaremos la línea del otoño.
Porque la intensidad de nuestro amor es tan grande, tan poderosa, que no nos daremos cuenta cuando todo haya muerto, cuando tú y yo
seamos sombras, y todavía estemos pegados, juntos, subiendo siempre la callejuela sin fin de una pasión irremediable.
Oh, visitante.
Estoy lleno de tu vida y de tu muerte.
Estoy tocado de tu destino.
Al extremo de que nada te pertenece sino yo.
Al extremo de que nada me pertenece sino tú.
Sin embargo yo quería hablar de la lluvia, igual, pero distinta, ya al
caer sobre los jardines, ya al deslizarse por los muros, ya al reflejar sobre el asfalto las súbitas, las fugitivas luces rojas de los
automóviles, ya al inundar los barrios de nuestra solidaridad y de
nuestra esperanza, los humildes barrios de los trabajadores.
La lluvia es bella y triste y acaso nuestro amor sea bello y triste y
acaso esa tristeza sea una manera sutil de la alegría. Oh, íntima,
recóndita alegría.
Estoy tocado de tu destino.
Oh, lluvia. Oh, generosa.

 Lucia Serrano       


domingo, 7 de octubre de 2012

Los reflejos infieles

Me moldeó muchas caras esta sumisa piel,
adherida en secreto a la palpitación de lo invisible
lo mismo que una gasa que de pronto revela figuras
emboscadas en la vaga sustancia de los sueños.
Caras como resúmenes de nubes para expresar la
intraducible travesía;
mapas insuficientes y confusos donde se hunden los cielos
y emergen los abismos.
Unas fueron tan leves que se desgarraron entre los dientes
de una sola noche.
Otras se abrieron paso a través de la escarcha, como proas
de fuego.
Algunas perduraron talladas por el heroico amor en la
memoria del espejo;
algunas se disolvieron entre rotos cristales con las primeras
nieves.
Mis caras sucesivas en los escaparates veloces de una historia sin paz y sin costumbres:
un muestrario de nieblas, de terror, de intemperies.
Mis caras más inmóviles surgiendo entre las aguas de un
ágata sin fondo que presagia la muerte,
solamente la muerte,
apenas el reverso de una sombra estampada en el hueco
de la separación.
Ningún signo especial en estas caras que tapizan la
ausencia.
Pero a través de todas,
como la mancha de ácido que traspasa en el álbum los
ambiguos retratos,
se inscribió la señal de una misma condena:
mi vana tentativa por reflejar la cara que se sustrae y que
me excede.
El obstinado error frente al modelo.

 OLGA OROZCO

 Lucia Serrano       


sábado, 28 de julio de 2012

VUELO TRIUNFAL


CADAVER EXQUISITO DEL GRUPO TIGRE  28-07-2012 SABADO
INTEGRANTES:
Jorge Montironi - Nora Cóliva - Edgardo D´Alvia - Norberto Demarco
(Ricardo Guimaraynz ausente)
Coordinador: Lucía Serrano 

VUELO TRIUNFAL

Empecinada
a seguir salvaje,
profundizo
las tinieblas
en vuelo triunfal,
para que todo
siga sin tiempo
en la memoria.
Huyo desesperadamente
de las sombras
de mí misma.
Ninguna inocencia
me asiste.
El profundo poema
de mi alma,
también vuela contigo.
Me ahoga
el ser brillante del poeta,
y llegamos al último día,
tirados sobre la arena,
no esperando más, ninguna caída.

  
                                                 
 Lucia Serrano       


jueves, 26 de julio de 2012

YO LA MIRABA

Yo la miraba,
cuando salía a caminar sin horas
y se perdía en los umbrales
que abrazaban la ciudad dormida.

Sus piernas,
respiraban de la esencia del asfalto,
iban recorriendo cada pequeño lugar
del horizonte hasta desaparecer.

Sus manos,
bellas e inmortales,
me decían al oído
que volver,
era cuestión del tiempo
y, que llegar,
una necesidad.

En sus ojos,
se podía ver el mundo,
los átomos transparentes
que llenaban de palabras la soledad.

Yo la miraba,
y, así,
fue imposible encontrarla.

LEANDRO BRISCIOLI
Escuela de Poesía Grupo Cero
Taller Sábados 16 h. Madrid
Coordinadora: Carmen Salamanca Gallego

 Lucia Serrano       


lunes, 23 de julio de 2012

EXISTE UN MUNDO ÚNICO...

Existe un mundo único habitado
por hombres
y esto es más que verdad:
un solo mundo, un globo donde la caza al hombre
es el deporte en el que están todos de acuerdo.
No puede ser un puro
acto de perversidad
o el deseo imperioso
de que al fin el sol se extinga.
Habrá otra cosa, existirá un por qué,
pero en esto los dioses no concuerdan.
Sólo por esto han inventado el tiempo,
el espacio y un puñado de seres.
Tienen necesidad de meditarlo mucho
porque si un acuerdo existiese
de su crepúsculo no se hablaría más
y entonces
pobres hombres sin dioses ni demonios,
la última, la peor de las infamias.

EUGENIO MONTALE
Italia-1896
De “Cuaderno de cuatro años”

 Lucia Serrano