Taller de Poesía coordinado por Lucía Serrano: poeta y psicoanalista, miembro de la Escuela de Psicoanálisis y Poesía Grupo Cero Internacional.
viernes, 23 de septiembre de 2016
El Mutante Poetico: Entrevista a la poeta y Lic. Lucia Serrano por Gl...
El Mutante Poetico: Entrevista a la poeta y Lic. Lucia Serrano por Gl...: 1- ¿La poesía es el lugar de las cosas no dichas? 2-¿Cómo es tu trabajo creativo cuando tomas la decisión de hacer un libro y cuanto...
martes, 13 de septiembre de 2016
GEORGE BATAILLE nació el 10-09-1897
George Bataille (Francia, 1897-1962) Escritor y ensayista francés, nacido en Billom, Puy-de-Dôme. Estudia en la Ecole des Chartes, de París, donde se gradúa en 1922, y en la Escuela Superior de Estudios Hispánicos, de Madrid, a donde acude en 1923, le sirven para ganarse la vida como numismático en la Biblioteca Nacional de París, donde ingresa en 1924. Su contacto con la filosofía viene de las lecturas de Nietzsche, realizadas en 1923, y de Hegel en 1929. Su obra, preferentemente literaria - ensayos, suele decirse, que parecen novelas y que no llegan a serlo- entra en el terreno de la filosofía, en el ámbito propio de la corriente posestructuralista francesa, cuyo exponente principal es Derrida, y cuya preocupación central es investigar por qué se vincula la racionalidad con la palabra escrita, y poner en evidencia el trasfondo de irracionalidad que hay en esta creencia y la crítica total al concepto de sujeto. Su obra filosóficamente más importante la forman La experiencia interior (1943), El culpable (1944) y Sobre Nietzsche (1945), libros escritos durante la ocupación alemana, Suma ateológica I (1954), y Suma ateológica II (1961). Son particularmente interesantes sus escritos sobre estética y sobre erotismo. Fundó las revistas Documents (1929-1930) y Critique (1946) y la sociedad secreta Acéphale (1936-1939).
George Bataille;algunos Poemas

Georges Bataille
(Francia, 1897-1962)
Escritor y ensayista francés, nacido en Billom, Puy-de-Dôme. Estudia en la Ecole des Chartes, de París, donde se gradúa en 1922, y en la Escuela Superior de Estudios Hispánicos, de Madrid, a donde acude en 1923, le sirven para ganarse la vida como numismático en la Biblioteca Nacional de París, donde ingresa en 1924. Su contacto con la filosofía viene de las lecturas de Nietzsche, realizadas en 1923, y de Hegel en 1929. Su obra, preferentemente literaria - ensayos, suele decirse, que parecen novelas y que no llegan a serlo- entra en el terreno de la filosofía, en el ámbito propio de la corriente posestructuralista francesa, cuyo exponente principal es Derrida, y cuya preocupación central es investigar por qué se vincula la racionalidad con la palabra escrita, y poner en evidencia el trasfondo de irracionalidad que hay en esta creencia y la crítica total al concepto de sujeto. Su obra filosóficamente más importante la forman La experiencia interior (1943), El culpable (1944) y Sobre Nietzsche (1945), libros escritos durante la ocupación alemana, Suma ateológica I (1954), y Suma ateológica II (1961). Son particularmente interesantes sus escritos sobre estética y sobre erotismo. Fundó las revistas Documents (1929-1930) y Critique (1946) y la sociedad secreta Acéphale (1936-1939).
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Poemas
Por Georges Bataille
Eres el horror de la noche
te amo como se agoniza
eres frágil como la muerte
te amo como se delira
sabes que mi cabeza muere
eres la inmensidad del temor
eres bella como matar
el corazón desmesurado me asfixio
tu vientre desnudo como la noche
mi locura y mi miedo
tienen grandes ojos muertos
la fijeza de la fiebre
lo que mira en esos ojos
es la nada del universo
mis ojos son ciegos cielos
en mi impenetrable noche
está gritando lo imposible
todo se desploma
véndame los ojos
amo la noche
mi corazón es negro
empújame hacia la noche
todo es falso
sufro
el mundo siente la muerte
los pájaros vuelan los ojos desorbitados
eres sombría como un cielo negro
CESARE PAVESE nació el 9 de septiembre de 1950
Césare Pavese uno de los más grandes escritores del siglo XX.
Su infancia y su juventud transcurrieron en Turín, donde se graduó en Letras con una tesis sobre W. Whitman. Su carácter tímido, los desengaños amorosos y las sucesivas crisis vitales, de orden religioso y político (en un principio vinculado al fascismo, posteriormente fue miembro del partido comunista), lo llevaron hasta un aislamiento que culminó en suicidio.
Su vida pública y literaria está relacionada con su actividad en la editorial turinesa Einaudi, de la que fue lector y consejero. Pavese perteneció a la generación neorrealista italiana y contribuyó a la difusión de los novelistas norteamericanos tanto a través de sus traducciones de Melville, Dos Passos, Faulkner, Steinbeck, Stein y Joyce, como por su colaboración en la antología Americana (1942), junto con E. Vittorini. Asimismo, sistematizó sus conocimientos sobre literatura estadounidense en La literatura americana y otros ensayos (1951).
Inició su obra de escritor con la publicación del poemario Trabajar cansa (1936), con el que se opuso a la poesía hermética italiana. Su obra narrativa, de un lúcido realismo, plasma el mundo rural y la vida social contemporánea (Allá en tu aldea, 1941; La playa, 1942; La cárcel, 1938-1939, publicado en 1949; Antes de que el gallo cante, 1949; El bello verano, 1949; Entre mujeres solas, 1949; El diablo en las colinas, 1949; La luna y las fogatas, 1950). Su diario El oficio de vivir (1952) es un extraordinario testimonio sobre la vida y el oficio de un escritor.
Poema de Cesare Pavese Lectura de poesía.https://www.youtube.com/user/dmfleitas/videoshttps://www.youtube.com/watch?v=EVmCOU0u0KY
YOUTUBE.COM
martes, 16 de agosto de 2016
LUCIA SERRANO (algo quiero decirte Rey de mi corazón, así en el desorden que tienen los genios, como nosotros dos....cuando abandonemos todo, ya no habrá vuelta atrás, pero antes de ese día....gozaremos, gozaremos, gozaremos, y no diré a nadie cuando me encuentre contigo, pero me encontraré contigo. Ojalá que dios salve al confundido,
A PLENA PENUMBRA, QUE NO SE
SEPA QUIEN ES EL AMOR
Vendrá
la noche en poco tiempo más y a plena penumbra,
que
no se sepa quien es el amor,
lento
crecimiento de las espigas en el campo,
espera
la voluptuosidad de la luz.
Al
alba será fruta madura, y besará mi alma,
entre
los cielos de un corazón que inventa esta ternura,
como
si fuera un monstruo a punto de matar.
Hablaba
de ti amor mío,
sentía
correr la sangre lenta por mis venas.
Hablaba
de ti, y la calandria volvía nuevamente
a
cantar en nuestra puerta, para nosotros dos,
pero
ninguno se dio cuenta.
Hablaba
de ti, el gallo cantaba sereno en las mañanas
gozando
de la plenitud de haber llegado al nuevo día.
La
huerta hamacaba sus cálidos colores,
y
como una niña austera de verdades,
cumplía
los sueños imposibles.
Subíamos
al puente, para convencernos
que
nuestra vida era esperar una vez
la
penumbra conocida,
y
el vino nocturno
entonaba
nuestras ansias por perder.
Lúcida
melodía que el poeta esperaba.
Que
nadie sepa nunca quien es el amor,
si
ella o yo, o el alba,
o
la noche serena cuando llega,
o
el perfume del rocío en las mañanas.
En
la penumbra, hacíamos el amor,
autorizados
a gozar juntos
y
nada ni nadie podría separarnos.
El
amor, lucía por las noches,
fervorosamente
a nuestro lado,
nos
pertenecía.
LUCIA SERRANO
EN
VOZ BAJA
Pasa la vida,
y el rostro de las tardes
semeja un espejismo
sin razones,
un sentido ilusorio
que alumbra
la noche enamorada.
La orquesta es el vacío
que marcha azorado
delante de la esfinge,
sin pedirle nada,
gritando
todas las preguntas,
en voz baja.
(del libro inédito de L.S. "OSCURAS CAVERNAS"). este es el primer poema y entre ambos Georg Trakl.
(...hay días donde no tengo paz y me aturde todo lo que no pasa, pero el poeta sabe que soy capaz de desaparecer si no llega hasta mi puerta a compartir tanto silencio, una soledad tan acompañada que SOMOS FELICES Y entonces....nosotros dos siempre brindamos antes de descansar. Todo pasa y pasará lo mismo. Quise contarle algo de verdad, algo no se, algo que sea verdad y no había posibilidad entre tantas basuras y falsedades que mis ojos ven, en plena oscuridad, ven la lejanía donde vivo y nadie me acompañará hasta allí, mas no iré sola....
bueno te cuento algo.....un cuento largo.....
despues del título el poeta necesita hacerse acompañar ....algo teme....esta vez son las siguientes palabras, de uno de mis poetas amados. VAAAAAAAA
“Callada, en oscuras cavernas, sangra una humanidad muda.
Forjando con durísimos metales el rostro que ha de redimirla”
Georg Trakl
martes, 19 de julio de 2016
sábado, 16 de julio de 2016
Carilda Oliver Labra
1922-1943
Nace en la ciudad de Matanzas, el 6 de julio de 1922. Se gradúa de Bachiller en Letras y Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas, en 1940.
1943-1952
Su primer libro, Preludio Lírico, fue publicado en Matanzas en 1943. Aunque apenas se insinúa la personalidad que poco tiempo después definiría toda su obra, este poemario representa el primer contacto de la poetisa con su pueblo. Ingresa en la Peña Literaria de Matanzas, en la que llega a ocupar diversos cargos, entre otros el de Presidenta.
Después de obtener el Segundo Lugar en el Concurso Internacional de Poesía, organizado por la National Broadcasting Co. de Nueva York, Estados Unidos, publica en 1949 Al sur de mi garganta, al mismo tiempo que trabaja en la biblioteca Gener y del Monte. Es declarada Hija Eminente de la Atenas de Cuba. En ese mismo año gana la Flor Natural en los Juegos Florales de Cárdenas, concurso nacional promovido por el Ministerio de Educación en homenaje al centenario de la bandera cubana. Su Canto a la bandera resultó el mejor entre ochenta participantes, posteriormente fue publicado, en forma de plegable por Ediciones Matanzas. En 1950 obtiene el Premio Nacional de Poesía del Ministerio de Educación por su libro Al sur de mi garganta. En 1951 le es conferido el Premio Nacional del Certamen Hispanoamericano, convocado por el Ateneo Americano de Washington, para celebrar el tricentenario de Sor Juana Inés de la Cruz, y el Accésit al Premio Nacional “Henández Catá”, por su cuento “La modelo”. En esa misma temporada culmina sus estudios en la Escuela de Artes Plásticas de Matanzas que la acreditan como profesora de Dibujo, Pintura y Escultura.
Hacia 1952 aparece en la antología Cincuenta años de poesía cubana, preparada por Cintio Vitier. Es así que su arduo trabajo literario y su vinculación con el mundo de las artes va dando frutos y reconocimientos. En 1952 contrajo nupcias con el abogado y poeta Hugo Ania Mercier, de quien se divorciaría en 1955.
1953-1959
. En este período hay varios hechos significativos en la vida y la obra de la autora: se entrevista con Gabriela Mistral en casa de Dulce María Loynaz; aparece incluida en Las mejores poesías de amor cubanas, publicada por la Editorial Laurel, de Barcelona, España; organiza el Primer Festival de la Décima, en el teatro Sauto; publica en su ciudad el Canto a Matanzas; trabaja en el diario El imparcial, encargándose de la sección “El poema del sábado”; ocupa el cargo de directora de Cultura del municipio de Matanzas. Escribe y envía a la Sierra Maestra el poema Canto a Fidel. Al triunfo de la Revolución en 1959, ya Carilda se ha consolidado como una de las poetisas cubanas más prominentes.
1959-1979
En esta etapa va a tener una intensa labor como profesora de inglés en escuelas de su natal Matanzas, así como en la ciudad de Cárdenas, ligando a su amor por el magisterio su pasión por la poesía. Algo a destacar es su participación en la campaña de alfabetización. Publica en La Habana Antología de versos de amor a la vez que José Sanjurjo la incluye en Poetas: poemas sociales, humanos y eternos; y en Poesía cubana contemporánea lo hace Humberto López Morales, ambos publicados en España. Toda su familia emigra a los Estados Unidos. Se casa en segundas nupcias con el tenor Félix Pons Cuesta.
En 1978 colabora en la compilación Poetas de Matanzas, junto con Lina García-Oña y Luis Lorente. En ese mismo año el escritor Roberto Cazorla funda en “El gallo de oro”, antiguo restaurante “Chicote” de Madrid, la Tertulia Poética “Carilda Oliver Labra” que aglutina escritores de habla hispana y honra en sus boletines y actas la obra de la poetisa.
1980-2012
Este período de su vida se va a encontrar signado por los homenajes a su obra en distintas latitudes, así como su participación en diferentes eventos nacionales e internacionales. Enviuda de su segundo esposo en 1980. Le otorgan la Distinción por la Cultura Nacional, el Premio Nacional de Literatura y Premio Hispanoamericano “José Vasconcelos”, le dedican la XIII Feria Internacional del Libro de La Habana. Recibe en dos ocasiones el Premio “Maestra de Juventudes”, que otorga la “Asociación Hermanos Saíz”. Contrae matrimonio con el poeta Raydel Hernández Fernández en 1991.Se publican y reeditan la mayoría de sus libros. Se realiza un Coloquio Internacional sobre su obra en la Universidad de Matanzas “Camilo Cienfuegos”.
Es jurado del Premio Casa de las Américas, del “Julián del Casal” de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba(UNEAC), del Concurso Hispanoamericano de Poesía en la Feria Popular, organizado en Madrid por el grupo “Prometeo” y en muchos más. Representa a su país en eventos literarios organizados en Venezuela, España y Bulgaria. Desde 1980, en Madrid, la Tertulia Poética que lleva su nombre convoca anualmente a un Premio Internacional de Poesía. Poemas suyos han sido traducidos al inglés, francés, italiano, ruso, búlgaro, rumano y vietnamita. Viaja a Venezuela, España, Bulgaria, Rusia, los Estados Unidos y México.
Discurso de Eva (Carilda Oliver Labra)
Hoy te saludo brutalmente:
como un golpe de tos
o una patada.
¿Dónde te metes,
a dónde huyes con tu caja loca
de corazones,
con el reguero de pólvora que tienes?
¿Dónde vives:
en la fosa en que caen todos los sueños
o en esa telaraña donde cuelgan
los huérfanos de padre?
Te extraño,
¿sabes?
como a mí misma
o a los milagros que no pasan.
Te extraño,
¿sabes?
Quisiera persuadirte no sé de qué alegría,
de qué cosa imprudente.
¿Cuándo vas a venir?
Tengo una prisa por jugar a nada,
por decirte "mi vida"
y que los truenos nos humillen
y las naranjas palidezcan en tu mano.
Tengo unas ganas de mirarte al fondo
y hallar velos
y humo,
que, al fin, parece de llama.
De verdad que te quiero,
pero inocentemente,
como la bruja clara donde pienso.
De verdad que no te quiero,
pero inocentemente,
como el ángel embaucado que soy.
Te quiero, no te quiero.
Sortearemos estas palabras
y una que triunfe será la mentirosa.
Amor...
(¿Qué digo? estoy equivocada,
aquí quise poner que ya te odio.)
¿Por qué no vienes?
¿Cómo es posible
que me dejes pasar sin compromiso con el futuro?
¿Cómo es posible que seas austral
y paranoico
y renuncies a mí?
Estarás leyendo los periódicos
o cruzando
por la muerte
y la vida.
Estarás con tus problemas de acústica y de ingle,
inerte,
desgraciado,
entreteniéndote en una aspiración del luto.
Y yo que te deshielo,
que te insulto,
que te traigo un jacinto desplomado;
yo que te apruebo la melancolía;
yo que te convoco
a las sales del cielo
, yo que te zurzo:
¿qué?
¿Cuándo vas a matarme a salivazos,
héroe?
¿Cuándo vas a molerme otra vez bajo la lluvia?
¿Cuándo?
¿Cuándo vas a llamarme pajarito
y puta?
¿Cuándo vas a maldecirme?
¿Cuándo?
Mira que pasa el tiempo,
el tiempo,
el tiempo,
y ya no se me aparecen ni los duendes,
y ya no entiendo los paraguas,
y cada vez soy más sincera,
augusta...
Si te demoras,
si se te hace un nudo y no me encuentras,
vas a quedarte ciego;
si no vuelves ahora: infame, imbécil, torpe, idiota,
voy a llamarme nunca.
Ayer soñe que mientras nos besábamos
había sonado un tiro
y que ninguno de los dos soltamos la esperanza.
éste es un amor
de nadie;
lo encontramos perdido,
náufrago,
en la calle.
Entre tú y yo lo recogimos para ampararlo.
Por eso, cuando nos mordemos,
de noche,
tengo como un miedo de madre a quien dejaste sola.
Pero no importa,
bésame,
otra vez y otra vez
para encontrarme.
Ajústate a mi cintura,
vuelve;
sé mi animal,
muéveme.
Destilaré la vida que me sobra,
los niños condenados.
Dormiremos como homicidas que se salvan
atados por una flor incomparable.
Y a la mañana siguiente cuando cante el gallo
seremos la naturaleza
y me pareceré a tus hijos en la cama.
Vuelve, vuelve.
Atraviésame a rayos.
Hazme otra vez una llave turca.
Pondremos el tocadiscos para siempre.
ven con tu nuca de infiel,
con tu pedrada.
Júrame que no estoy muerta.
Te prometo, amor mío, la manzana.
como un golpe de tos
o una patada.
¿Dónde te metes,
a dónde huyes con tu caja loca
de corazones,
con el reguero de pólvora que tienes?
¿Dónde vives:
en la fosa en que caen todos los sueños
o en esa telaraña donde cuelgan
los huérfanos de padre?
Te extraño,
¿sabes?
como a mí misma
o a los milagros que no pasan.
Te extraño,
¿sabes?
Quisiera persuadirte no sé de qué alegría,
de qué cosa imprudente.
¿Cuándo vas a venir?
Tengo una prisa por jugar a nada,
por decirte "mi vida"
y que los truenos nos humillen
y las naranjas palidezcan en tu mano.
Tengo unas ganas de mirarte al fondo
y hallar velos
y humo,
que, al fin, parece de llama.
De verdad que te quiero,
pero inocentemente,
como la bruja clara donde pienso.
De verdad que no te quiero,
pero inocentemente,
como el ángel embaucado que soy.
Te quiero, no te quiero.
Sortearemos estas palabras
y una que triunfe será la mentirosa.
Amor...
(¿Qué digo? estoy equivocada,
aquí quise poner que ya te odio.)
¿Por qué no vienes?
¿Cómo es posible
que me dejes pasar sin compromiso con el futuro?
¿Cómo es posible que seas austral
y paranoico
y renuncies a mí?
Estarás leyendo los periódicos
o cruzando
por la muerte
y la vida.
Estarás con tus problemas de acústica y de ingle,
inerte,
desgraciado,
entreteniéndote en una aspiración del luto.
Y yo que te deshielo,
que te insulto,
que te traigo un jacinto desplomado;
yo que te apruebo la melancolía;
yo que te convoco
a las sales del cielo
, yo que te zurzo:
¿qué?
¿Cuándo vas a matarme a salivazos,
héroe?
¿Cuándo vas a molerme otra vez bajo la lluvia?
¿Cuándo?
¿Cuándo vas a llamarme pajarito
y puta?
¿Cuándo vas a maldecirme?
¿Cuándo?
Mira que pasa el tiempo,
el tiempo,
el tiempo,
y ya no se me aparecen ni los duendes,
y ya no entiendo los paraguas,
y cada vez soy más sincera,
augusta...
Si te demoras,
si se te hace un nudo y no me encuentras,
vas a quedarte ciego;
si no vuelves ahora: infame, imbécil, torpe, idiota,
voy a llamarme nunca.
Ayer soñe que mientras nos besábamos
había sonado un tiro
y que ninguno de los dos soltamos la esperanza.
éste es un amor
de nadie;
lo encontramos perdido,
náufrago,
en la calle.
Entre tú y yo lo recogimos para ampararlo.
Por eso, cuando nos mordemos,
de noche,
tengo como un miedo de madre a quien dejaste sola.
Pero no importa,
bésame,
otra vez y otra vez
para encontrarme.
Ajústate a mi cintura,
vuelve;
sé mi animal,
muéveme.
Destilaré la vida que me sobra,
los niños condenados.
Dormiremos como homicidas que se salvan
atados por una flor incomparable.
Y a la mañana siguiente cuando cante el gallo
seremos la naturaleza
y me pareceré a tus hijos en la cama.
Vuelve, vuelve.
Atraviésame a rayos.
Hazme otra vez una llave turca.
Pondremos el tocadiscos para siempre.
ven con tu nuca de infiel,
con tu pedrada.
Júrame que no estoy muerta.
Te prometo, amor mío, la manzana.
Y lo busco por cifras y guitarras,
por rostros y entrepisos,
en el cielo,
en la tierra,
dentro de mí.
Se me ha perdido un hombre.
Y me he quedado temblando
como quien no come sino polvo,
como quien ya extravió la sombra.
Pero no,
que no,
que no me ayudan a buscarlo.
¿A quién le importa si su mirada
ha derrotado al tiempo?
¿A quién le importa aquella piel
con ganas
de la luz?
¿A quién le importan unos labios transparentes
que no tuvieron hambre,
unas piernas que sólo corrían al amor?
Se me ha perdido un hombre.
Y todos ríen,
se entretienen,
sudan,
mastican,
se desenvainan por las noches;
despreciativos,
inefables,
maromeros,
unánimes,
como si sólo se hubiese caído un alfiler
o la hoja más seca
del árbol del bien y del mal,
como si la muerte no hubiera entrado
a destiempo
en nuestra casa.
Y yo pensando que era demasiado joven,
que reunía láminas y piedras,
pedacitos de mundo,
hierros,
cosas del mar.
Yo pensando en la grandeza de criatura,
en cómo miraba Venus al atardecer,
en cómo cayó en la trampa.
Yo pensando
en dónde está la mitad del cuerpo mío,
en quién va a cantar ahora para quitarme
el miedo,
en las veces que no nos besamos
y en las que nos besamos,
en sus ojos coléricos frente a la injusticia,
en ese silencio con que me responde,
en la herida que nunca le cosí,
en sus manos.
Se me ha perdido un hombre.
¡Ayúdenme a buscarlo!
Pronto...
Siento frío.
Aquí no hay lámparas ni claves,
no tengo redes
ni computadoras.
No tengo flechas ni radares.
¿Dónde está?
¿Intenta ser mi sombra el desvalido?
¿Se me ha vuelto invisible entre gusanos?
lunes, 4 de julio de 2016
3 de julio de 1883 nacimiento de FRANZ KAFKA
(Praga, 1883 - Kierling, Austria, 1924) Escritor checo en lengua alemana cuya obra señala el inicio de la profunda renovación que experimentaría la novela europea en las primeras décadas del siglo XX. Franz Kafka dejó definitivamente atrás el realismo decimonónico al convertir sus narraciones en parábolas de turbadora e inagotable riqueza simbólica: protagonizadas por antihéroes extraviados en un mundo incomprensible, sus novelas reflejan una realidad en apariencia reconocible y cotidiana, pero sometida a inquietantes mutaciones que sumergen al lector en una opresiva y asfixiante pesadilla, plasmación de las angustias e incertidumbres que embargan al hombre contemporáneo.
Biografía
Nacido en el seno de una familia de
comerciantes judíos, Franz Kafka se formó en un ambiente cultural alemán. Su
padre, Hermann Kafka, había obtenido una cómoda posición con un matrimonio
ventajoso y pudo costear una buena formación para el primogénito en uno de los
colegios alemanes de Praga. Concluido el bachillerato (1901), el cabeza de
familia lo obligó a cursar estudios de leyes, materia por la que nunca sintió
el menor interés, y se doctoró en derecho en 1906.
Los años universitarios le dejaron
tiempo para cultivar sus aficiones filosóficas y literarias; leyó a numerosos
autores y conoció al futuro escritor y crítico literario Max Brod, con quien
trabó una íntima amistad destinada a perdurar toda una vida. La personalidad
enérgica y activa de Brod, totalmente opuesta a la del temeroso e introvertido
Kafka, mitigó su soledad y su marcada tendencia al aislamiento.
Finalizados sus estudios, trabajó en
diversos bufetes de abogados y, desde 1908, en una compañía de seguros de
Praga. Allí desempeño sus tareas con eficiencia y puntualidad, llegando a
merecer un ascenso; sin embargo, carecía por completo de ambición profesional.
El aburrido empleo (que no abandonaría definitivamente hasta 1920, a causa de
su deteriorada salud) le ocupaba solamente las mañanas y podía dedicar las
tardes y las noches a la literatura, su verdadera pasión.
En 1911 conoció a Yitzchak Lowy,
actor de teatro yiddish; pronto empezó a interesarse por la mística y la
religión judías, que ejercieron sobre él una notable influencia y favorecieron
su adhesión al sionismo. Su proyecto de emigrar a Palestina se vio frustrado en
1917 al padecer los primeros síntomas de tuberculosis, que sería la causante de
su muerte. El diagnóstico decidió a Kafka a romper definitivamente su
compromiso matrimonial con Felice Bauer, a la que había conocido en 1912 a
través de Max Brod. Durante los cinco años que duró, la relación con Felice
había sido repetidamente abandonada y retomada debido a las interminables
vacilaciones de Kafka.
La enfermedad obligó a Kafka a pasar largas
temporadas en diversos sanatorios, primero en los Alpes italianos y finalmente
en Kierling, cerca de Viena. En uno de ellos se enamoró de la joven checa Julie
Wohryzek, pero la radical oposición del padre de Kafka imposibilitó el
matrimonio. Este episodio originó el más revelador documento de aquella
conflictiva relación paternofilial: la célebre Carta al padreque
Kafka escribió en 1919. Publicada póstumamente, nunca llegó a ser enviada a su
destinatario.
En 1920, el encuentro con la traductora y
periodista checa Milena Jesenská se transformó en una relación profunda,
testimoniada en las Cartas a Milena, que verían la luz en 1952. Pero ni Kafka ni la
propia Milena, casada con otro hombre, tuvieron el aliento necesario para
romper el matrimonio, y a partir de 1921 comenzaron a distanciarse. Se
estableció entonces en una casa de campo adquirida por su hermana, en la que
escribió El castillo. En 1923, con la enfermedad ya muy avanzada,
conoció a la jovencísima y vital Dora Diamant, el gran amor que había anhelado
siempre, y que le devolvió brevemente la esperanza. Pero en abril del año
siguiente sus dolencias se agravaron; en compañía de Dora Diamant, de su amigo
Max Brod y de su tío Siegfried, falleció el 3 de junio de 1924 en el sanatorio
de Kierling.
La obra de Kafka
A pesar de la enfermedad, de la
hostilidad manifiesta de su familia hacia su vocación literaria, de sus cinco
tentativas matrimoniales frustradas y de su empleo de burócrata en una compañía
de seguros de Praga, Franz Kafka se dedicó intensamente a la literatura. Su
obra, que nos ha llegado en contra de su voluntad expresa (ordenó a su íntimo
amigo y consejero literario Max Brod que quemara todos sus manuscritos tras su
muerte), constituye una de las cumbres de la literatura alemana y se cuenta
entre las más influyentes e innovadoras del siglo XX.
En la línea de la Escuela de Praga, de la que es el
miembro más destacado, la escritura de Kafka se caracteriza por una marcada
vocación metafísica y una síntesis de absurdo, ironía y lucidez. Ese mundo de
sueños, que describe paradójicamente con un realismo minucioso, ya se halla
presente en su primera novela corta, Descripción de una lucha, que empieza con una lección de danza en Praga,
traslada muy pronto al héroe al Japón y le sitúa en el centro de salvajes
aventuras espirituales; fragmentos de este relato fueron publicados en 1909 en
la revista Hyperion, dirigida por Franz Blei.
En 1913, el editor Rowohlt accedió a publicar su
primer libro, Meditaciones, pequeños fragmentos en prosa de una inquietud
espiritual penetrante y un estilo profundamente innovador, a la vez lírico,
dramático y melodioso. Los textos eran en realidad extractos de su diario
personal: a instancias de su amigo Max Brod, Kafka seleccionó una serie de
pasajes del Diario que
había iniciado en 1910 y que continuaría, casi sin interrupciones, hasta el
mismo año de su muerte. El libro pasó desapercibido; los siguientes tampoco
obtendrían ningún éxito, fuera de un círculo íntimo de amigos y admiradores
incondicionales.
El estallido de la Primera Guerra Mundial y el
final del noviazgo con Felice Bauer señalaron el inicio de una etapa creativa
prolífica en la que redactó las obras más características de su producción. Su
legado, que plantea numerosas dificultades de interpretación, se caracteriza en
cambio por una extrema y deliberada claridad estilística, como se observa en la
más conocida de sus narraciones, La metamorfosis (1915).
Su protagonista es un mediocre viajante de comercio, Gregorio Samsa; un mañana,
al despertarse, Samsa descubre que se ha transformado en un enorme insecto, lo
que es narrado con normalidad pese a la monstruosidad de la situación. Este
doble juego será una constante en la creación del autor, y en él reside en
buena medida su singularidad y eficacia.
Primera edición de La metamorfosis
Casi contemporáneo al anterior y escrito en una
sola noche es el relato de un conflicto paternofilial: La condena (1913),
en el que un padre viejo y aparentemente enfermo recobra de repente su
vitalidad y autoridad opresiva para maldecir a su hijo, que tan sólo deseaba
vivir su propia vida. Años después aparecerían impresos el cuento En la colonia penitenciaria (1919)
y el volumen de relatos Un médico rural (1919).
Todas las restantes obras de Kafka no serían publicadas hasta después de su
muerte. Títulos esenciales de su producción, como El proceso o El castillo, se hubiesen perdido para siempre de no haber
incumplido Max
Brod su orden de quemar los manuscritos; de hecho, el
propio Brod se encargó de preparar las ediciones.
Su primera novela propiamente dicha (las
narraciones anteriores deben considerarse cuentos o novelas cortas por su
extensión) es El proceso, que había comenzado a escribir hacia 1914 y fue
publicada póstumamente en 1925. El protagonista de El proceso es
Joseph K., empleado en un banco. Una mañana, dos individuos de uniforme le
notifican su detención en virtud de un proceso que se ha incoado contra él. Es
inútil que quiera conocer el delito de que se le acusa: son simples
funcionarios que se limitan a cumplir su cometido, a saber, notificarle su
detención. Pese a ello, es dejado provisionalmente en libertad; será citado en
domingo para los interrogatorios a fin de no perturbarle en su trabajo.
En sus intentos de probar su
inocencia, Joseph K. penetra en los entresijos de un inquietante sistema
judicial. Las sesiones del juzgado de instrucción se celebran en casa de un
carpintero; los libros de la ley no son más que novelas sádicas e indecentes;
los archivos judiciales están instalados en el granero de una casa miserable,
en cuya irrespirable atmósfera escriben incesantemente los empleados sobre sus
pupitres. Un tío de Joseph K. le presenta a su abogado, un viejo enfermo que
recibe a sus clientes en la cama y cuya enfermera se siente atraída
eróticamente por todos los procesados; tampoco él consigue adelantar el asunto.
Se cuenta que la absolución es posible, que hace muchísimos años se dictó una
sentencia absolutoria, pero es una leyenda de dudoso crédito, pues, en
realidad, los fallos del tribunal no se publican nunca. Un pintor retratista de
jueces le informa de que podría ser aparentemente absuelto, lo que equivale a
decir que el día menos pensado podría volver a ser detenido.
Todo ello va minando la inicial
determinación de Joseph K. Obsesionado por el caso, descuida su trabajo en la
oficina para pasar largas horas perdido en el examen de las varias
posibilidades de salvación que aparentemente se le ofrecen, o bien va corriendo
de un lado a otro de la ciudad para confiar su defensa a un abogado o para
buscar afanosamente la ayuda de cualquier persona que conozca a los jueces que
se hacen cargo de su proceso. Al mismo tiempo, percibe miradas y sonrisas
maliciosas en los escenarios donde se desarrollaba su metódica vida (el banco,
la pensión, el café); de forma inexplicable, todos están enterados de su proceso.
Sus medios de defensa resultan
insuficientes y equivocados; al cabo de casi un año, sin haber llegado nunca a
conocer cuál era la acusación, y extenuado e impotente tras una lucha imposible
y absurda, Joseph K. es llevado sin resistencia a la afueras de la ciudad y
ejecutado. El centro de la obra es el crecimiento del sentimiento de culpa y
los tormentos que éste desencadena. La novela fue dramatizada en 1947 por André
Gide y Jean-Louis Barrault, mientras que Gottfried von Einem hizo con ella una
ópera, con libreto de Boris Blacher y Heinz von Cramer, que se estrenó en 1953.
En 1962, Orson Welles rodó una soberbia adaptación cinematográfica.
El argumento de su segunda novela, El castillo (escrita
entre 1921 y 1922 y publicada en 1926), es en ciertos aspectos similar. Un
agrimensor llamado K. llega a una aldea gobernada por un conde que vive en un
castillo sobre la colina; el agrimensor ha sido llamado por el conde para
trabajar a su servicio, y su intención es establecerse allí y ejercer su
profesión.
Sin embargo, topa de inmediato con
inesperadas e insuperables dificultades. Por un lado, el castillo parece ser la
sede de una monstruosa e incomprensible maquinaria burocrática a la que es casi
imposible acceder; cuando parece lograrlo, no obtiene sino comunicaciones contradictorias.
Por otro, no obtiene ninguna cooperación de las gentes del pueblo, que aceptan
con naturalidad los absurdos dictados del castillo y parecen dejarlo de lado. A
pesar de su empeño y sus esfuerzos, K. nunca logra más que aparentes avances en
su propósito de iniciar su trabajo e integrarse en la comunidad, seguidos de
retrocesos que lo devuelven una y otra vez al punto de partida. Max Brod hizo
una versión dramática de esta obra en 1953.
América (1927),
por último, es una novela inconclusa, además de fragmentaria, que presenta dos
grandes saltos y carece de final. Aunque en la publicación póstuma ocupa el
tercer lugar, fue la primera que escribió: su primer capítulo, "El
chófer", se había impreso en 1913 como relato independiente. Su protagonista
es Karl Rossmann, un muchacho de dieciséis años que, a consecuencia de una
desdichada aventura con la criada de sus padres, se ve obligado a separarse de
ellos y de Alemania, su patria, para emigrar a América, donde uno de sus tíos
debe recibirle.
Pronto se encuentra abandonado a sus
propias fuerzas en aquel inmenso y complicado país. Karl trata de trabajar en
diversos oficios, pero dura poco en ellos; conoce así numerosos aspectos de
aquella sociedad y pasa por múltiples experiencias que ponen claramente de relieve
su imposibilidad de adaptarse. Como en las novelas antes reseñadas, el lector
tiene la impresión de seguir al héroe a través de un oscuro laberinto
indescifrable, donde los acontecimientos cobran un valor simbólico, pero sin
que jamás se aclare la significación de los símbolos ni el efecto que puedan
tener en la vida del personaje.
La muralla china (1931)
es un volumen que recoge relatos y textos en prosa escritos a partir de 1917;
además del cuento que le da título, abarca dieciocho narraciones diversas y dos
colecciones de notas y pensamientos. Los Diarios 1910-1923 se
publicaron en 1948-1949, aunque una selección de ellos y de las cartas del
autor ya se habían impreso en 1937 en Praga. Estos textos son de gran
importancia para la interpretación de la persona y la obra de Kafka, e incluyen
un proyecto inconcluso de obra aforística que Max Brod compiló con el título Consideraciones acerca del pecado, el
dolor, la esperanza y el verdadero camino.
La existencia atribulada y angustiosa de Kafka se
refleja en el pesimismo irónico que impregna su obra, que describe, en un
estilo que va desde lo fantástico de sus obras juveniles al realismo más
estricto, trayectorias de las que no se consigue captar ni el principio ni el
fin. Sus personajes, significativamente designados con una inicial (Joseph K. o
simplemente K.), son zarandeados y amenazados por instancias ocultas,
materializadas en las autoritarias estructuras burocratizadas y anónimas
creadas por la misma sociedad. Así, el protagonista de El proceso no
llegará a conocer el motivo de su condena a muerte, y el agrimensor de El castillo buscará
en vano el rostro del aparato burocrático en el que pretende integrarse; ambos
padecen la angustiosa desorientación, la impotencia y finalmente el sentimiento
de culpa y desamparo frente a un mundo ininteligible y deshumanizado que escapa
a todo intento de control y que acaba degradando y sometiendo al hombre.
Tan singular es la opresiva atmósfera que emana de
sus más características narraciones, que incluso la lengua común ha incorporado
el adjetivo kafkianopara referirse a una situación particularmente
absurda y angustiosa. Los elementos fantásticos o absurdos, como la
transformación en escarabajo del viajante de comercio Gregorio Samsa en La metamorfosis, evidencian la alienación del individuo e
introducen en la realidad más cotidiana aquella distorsión que permite desvelar
su propia y más profunda inconsistencia, un método que se ha llegado a
considerar como una especial y literaria reducción al absurdo.
Por su trascendental influencia, Franz Kafka se
coloca a la cabeza de la renovación que emprendió el género novelístico en las
primeras décadas del siglo XX, en la que también han de ubicarse grandes
maestros como el francésMarcel
Proust, el irlandés James
Joyce y el estadounidense William
Faulkner. Pero su originalidad irreductible y el inmenso valor
literario de su obra le han valido a posteriori una posición privilegiada, casi
mítica, en la literatura contemporánea. Cien años después de La metamorfosis, las múltiples interpretaciones trazadas desde los
más variados puntos de vista (desde el enfoque existencialista al sociológico o
psicoanalítico, pasando por las que parten del judaísmo o de la biografía del
autor) siguen pareciendo reducciones o simplificaciones de una obra que, por su
riqueza significativa, apenas tiene parangón en la literatura universal.
martes, 14 de junio de 2016
DIA DEL ESCRITOR-
AMOR PERDIDO. LA JUVENTUD
IX
Te quiero aunque me ataques, joven amigo.
Yo, también, como tú mismo, de pequeño,
me tragaba todo lo que mi padre me decía,
ni siquiera lo odiaba y, algo, lo respetaba,
mas aún con esfuerzos nunca entendía nada.
Por eso te comprendo, joven amigo,
cuántas veces, llorando, me desgranaba en versos,
cuántas veces tratando de recordar lo no escuchado,
me envilecía hasta caer rendido en cualquier sitio,
sin saber nunca si eran brazos, manos ardientes o
grises locuras, hirvientes alcoholes despiadados
o el triste regazo de madres solitarias y sin hijos.
Yo te quiero aunque tú no me quieras y
no es, exactamente, por ti que lo consigo,
es que la soledad del que no ama, es negra,
es ardiente suplicio con eternos dolores,
es trágica la espera de quien no tiene amores.
Es por eso, por voluntad extrema de no morir
encadenado a tristes artilugios de soledad,
es que te amo, como las aguas a su cauce,
como las, sencillas, estrellas a su cielo.
Es necesario amarte aunque tú no me ames,
para que el mundo crea y ame mi vejez.
MIGUEL OSCAR MENASSAArgentina-1940
De “Amores perdidos"
Te quiero aunque me ataques, joven amigo.
Yo, también, como tú mismo, de pequeño,
me tragaba todo lo que mi padre me decía,
ni siquiera lo odiaba y, algo, lo respetaba,
mas aún con esfuerzos nunca entendía nada.
Por eso te comprendo, joven amigo,
cuántas veces, llorando, me desgranaba en versos,
cuántas veces tratando de recordar lo no escuchado,
me envilecía hasta caer rendido en cualquier sitio,
sin saber nunca si eran brazos, manos ardientes o
grises locuras, hirvientes alcoholes despiadados
o el triste regazo de madres solitarias y sin hijos.
Yo te quiero aunque tú no me quieras y
no es, exactamente, por ti que lo consigo,
es que la soledad del que no ama, es negra,
es ardiente suplicio con eternos dolores,
es trágica la espera de quien no tiene amores.
Es por eso, por voluntad extrema de no morir
encadenado a tristes artilugios de soledad,
es que te amo, como las aguas a su cauce,
como las, sencillas, estrellas a su cielo.
Es necesario amarte aunque tú no me ames,
para que el mundo crea y ame mi vejez.
MIGUEL OSCAR MENASSAArgentina-1940
De “Amores perdidos"
ARTE
POÉTICA
dejo de vivir.
Entrego, mansamente, mis ilusiones,
mis pobres pecados proletarios,
mis vicios burgueses y, aun,
antes de penetrar tu cuerpo,
-tapiz enamorado-
abandono mi forma de vivir,
miserias,
locuras,
hondas pasiones negras,
mi manera de ser.
Vacío de mis cosas,
abanderado de la nada,
transparente de tanta soledad,
invisible y abierto,
permeable a los misterios de su voz,
intento,
rasgo sonoro sobre la piel del mundo
la piel de la muerte
la piel de todas las cosas.
Poesía, sobre tu piel, rasgos sonoros,
esquirlas apasionadas,
imborrables astillas de mi nombre.
MIGUEL OSCAR MENASSA
Del libro "La patria del poeta" 1.981
jueves, 9 de junio de 2016
EFEMÉRIDES DE JUNIO - THOMAS MANN
Celebramos 141 años del nacimiento del Nobel Thomas Mann: Creador de La Montaña Mágica
Un 6 de Junio de 1875 nació Thomas Mann, escritor alemán, premio Nobel de Literatura en 1929.
"Toda evolución es un destino"
"Reposar en la perfección es el anhelo de todo el que se esfuerza por alcanzar lo sublime."
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