domingo, 27 de septiembre de 2009

MI ESPADA NO CONOCIÓ RIVALES

Amor mío, el olvido nos esclaviza siempre, es brutal en sus
efectos ciegos por el adormecimiento en el que cae un hombre
vulgar, felíz con tonterías de este mundo.
Son lejanas todas las verdades que imagino alcanzar, por el
destino de intentarlas.
Amor, no tardes en encontrarme.
Ven antes que la noche se acabe.
Tomo en esta vida posiciones tan diferentes, que nadie sabrá de 
qué se trata.
Por ser genial, estaré disculpada.
Mago es un hombre del teatro sagrado de la vida, siempre saca
del mazo la mejor baraja.
Recuerdo, mi espada no conoció rivales.
El príncipe que la manejaba, era un adiestrado caballero del
reino y yo aceptaba.

(del libro de Lucía Serrano "La Ineptitud de los Vampiros")

 Lucia Serrano