jueves, 21 de febrero de 2013

LAS SIN PRUEBAS

¡Cuando te marchas, qué inútil
buscar por donde anduviste,
seguirte!
Si has pisado por la nieve,
sería como las nubes
-su sombra-, sin pies, sin peso
que te marcara.
Cuando andas
no te diriges a nada
ni hay senda que luego diga:
”Pasó por aquí”.
Tú no sales del exacto
centro puro de ti misma:
son los rumbos confundidos
los que te van al encuentro.
Con la risa y con las voces
tan blandamente
descabalas el silencio
que no le duele, que no
te siente:
se cree que sigue entero.
Si por los días te busco
o por los años
no salgo de un tiempo virgen:
pero no hay señal:
no dejas huella detrás.
Y podrás negarme todo,
negarte a todo podrás,
porque te cortas los rastros
y los ecos y las sombras.
Tan pura ya, tan sin pruebas,
que cuando no vivas más
ya no sé en qué voy a ver
que vivías,
con todo ese blanco inmenso
alrededor, que creaste.

PEDRO SALINAS
España-1891
De “Fábula y signo”

 Lucia Serrano