sábado, 3 de enero de 2015

POEMAS DEL GRUPO DE ESCRITURA TIGRE - DICIEMBRE 2014



MUÑECOS

Aquella niña comenta
la vida concreta de muñecos
sin pensar
si son sordos o mudos.
Con los ojos abiertos
                        y brillantes
la reunión es ella,
un charlatán insoportable
del lenguaje habitado. 
Los muñecos van y vienen
para no querer voces deshabitadas
de los adultos.                                                 

                            NORBERTO DEMARCO
                        



CUENTO QUEJOSO

Cuento quejoso.
Fatiga.
Gritos al oído insignificante
inundan,
hasta un ruido denotado
por mirada súbita.
Camino atrapado,
en la propia respuesta.

Márgenes posibles
de la trama,
una sola palabra suficiente,
multiplica la construcción
hacia un encuentro distinto.
Aventura entre los cuentos quejosos
pasan adelante.

Lo escrito no se equivoca.
La vida es imborrable.

                            NORBERTO DEMARCO




MEMORIA VERDE

Diluido en el aire.
Devorado en el asfalto.
Perdido en tardes vanas,
en noches que se alargaban
en mañanas ahogadas;
ruidos para tapar los silencios.

Irrumpe para crear desde la nada,
trepada al concreto
respira,
              baila
                       hiere
                                 despierta,
natural como la muerte,
la verdad,
               memoria verde

                                        nos señala.

                            RICARDO GUIMARAYNZ




NADA QUE DECIR

Ninguna palabra
Ni actos
      Ni energías
            Ni fantasmas
                 Ni ilusiones
                    Ni necesidades
                               Ni sueños
Nada que decir
Un silencio prolongado
es la muerte amor, ha llegado.

                            RICARDO GUIMARAYNZ




OTRAS QUIMERAS

Tiempo de falsedades, autoengaños,
sordera espiritual, anestesia.
Ídolos con miradas impiadosas
dioses del status parodiando el amor.
El tren de la vida
arrastrando el vagón de cola atiborrado
de soberbios con quimeras de triunfo.
Mercaderes comprando almas sin piedad
mientras en la ausencia suprema
los arcanos infinitos
aumentan el vacío interior.
Tiempos rodeados de fuego fatuo
las entrañas ardiendo
la búsqueda hueca
el encuentro débil
la piel cansada, gastada.
Nos vemos pasar
tratando que nuestras huellas no se borren.
Fuimos cerillos encendidos en la noche,
brillantes y efímeros.
Nuestros dedos quemados no resisten el pasaje,
la herida no cierra después de la caída
porque se le pega la sal.
No nos reconocemos desde los años vividos en Gomorra.
No miremos atrás hermosa mujer bíblica.
Apartemos los temores,
sigamos subiendo por la senda.
Apegarnos al pasado puede ser temible,
vivir hoy anuda la garganta.
No dejemos el sendero hermana,
¡No dejemos el sendero!

                            EDGARDO D'ALVIA



COMO SOMBRA

Estás siempre a mi lado
cada vez más cerca
te siento como parte de mí
pareciera que me liberas,
en realidad me destruyes
¡muerte implacable
me acompañas como sombra!

                            EDGARDO D'ALVIA




EL MAR INFINITO Y SU BARCAZA FEA

He aquí un mar infinito,
flamea sobre su pecho una barcaza enclenque
torpe intenta navegar la espera.

La marea majestuosa escolta sus velas
por debajo las olas se anudan, se pelean.
Un séquito de espuma lo rodea.

Mira el mar infinito y su barcaza fea.

                            NORA CÓLIVA




OSCURO ARRABAL

Es la luz de un farol
reflejada en el charco
del adoquín desparejo.

Tiempo aquel, de taconeo y tango
canturrear de las parejas.

Una mujer se aprieta
en un giro.
Y él, que al bailar la posee
levanta el mentón y finge
con aire displicente…

que habrá otros tangos, otra gente,
otra mina, otro barrio
otro presente.

Mientras su corazón golpea
un compás de afecto permanente.

                            NORA CÓLIVA




FUI LA MÁS HERMOSA

Fui la más hermosa
y solo tuya, Padre querido,
y forjada en esas palabras
floté en la vida
sin nada ni nadie y a la espera de ninguno.
La bruma se hizo espesa
el sendero angosto
y tu desaparición
cubrió de nieve mis jardines.
Fui la más hermosa
detrás de los helados vidrios
empañados por tu ausencia
y ante la imposibilidad de olvidarte
construí mi vida en las alturas.
Subí a la montaña más alta
y frente a tanta inmensidad
no fui única ni hermosa
solo una flor silvestre más
al costado del camino.
Fui la más hermosa
y sólo tuya
hasta que te fuiste.
                            PATRICIA DIZANZO



AMANECE LA FURIA

Ojos azotados por la primavera
sumisos y constantes
enfocados en la lejanía
posible de soportar.
Esquivos a la lujuria
a la sed insaciable de las bestias
que reposan al costado del camino
susurrando persistentemente.
Palabras que se repiten
para no escuchar la invitación
al delicioso averno
del que ya no habrá regreso.
Espanto que aparece
rechazando lo deseado
amarrado a las pupilas
sedadas por la ley.
Infeliz inocencia
de aquel que observa la quietud del mar
pensando que en sus profundidades
no amanece la furia.

                            PATRICIA DIZANZO




ESCENARIO PERFECTO

El tenue resplandor de tu mirada
derramando mañana,
no avistó imperfecciones ni derrotas.
Abrió senderos de incalculable belleza
para quienes quisieran volar sin alas.
Un escenario perfecto, donde los sueños
nada supieran del ayer y nada del mañana.

Un constante forjar cada día.

                            JORGE MONTIRONI




DOCUMENTO DE SAL

Documento de sal en mis labios,
agravan la tragedia de días aciagos.
La luz fue enceguecedora
para un espíritu abierto a la aventura.
Alma torturada por el silencio,
amó los rasgos soleados de los encuentros.
Fue en busca de la pócima
que alegre sus días en la tierra.
Transformó con mil piruetas,
saltos mortales del deseo,
tanta lejanía.

                            JORGE MONTIRONI


(coordinación LUCIA SERRANO)


 Lucia Serrano