lunes, 16 de marzo de 2015

AMANECE LA FURIA

Ojos azotados por la primavera
sumisos y constantes
enfocados en la lejanía
posible de soportar.
Esquivos a la lujuria
a la sed insaciable de las bestias
que reposan al costado del camino
susurrando persistentemente.
Palabras que se repiten
para no escuchar la invitación
al delicioso averno
del que ya no habrá regreso.
Espanto que aparece
rechazando lo deseado
amarrado a las pupilas
sedadas por la ley.
Infeliz inocencia
de aquel que observa la quietud del mar
pensando que en sus profundidades
no amanece la furia.

PATRICIA DIZANZO
Escuela de Poesía Grupo Cero
Taller Sábados 16 h. (Tigre) Buenos Aires
Coordinadora: Lucía Serrano