domingo, 14 de junio de 2015

EFEMÉRIDES DE JUNIO - MACEDONIO FERNÁNDEZ


continuación de la nada - Macedonio Fernandez


El Universo o Realidad y yo nacimos en 1ª de junio de 1874 y es sencillo añadir que ambos nacimientos ocurrieron cerca de aquí y en una ciudad de buenos Aires. Hay un mundo para todo nacer, y el no nacer no tiene nada de personal, es meramente no haber mundo. Nacer y no hallarlo es imposible; no se ha visto a ningún yo que naciendo se encontrara sin mundo, por lo que creo que la Realidad que hay la traemos nosotros y no quedaría nada de ella si efectivamente muriéramos como temen algunos.
En vano diga la historia, en volúmenes inmensos, sobre el mucho haber mundo antes de ese 1ª de junio; sus tonos bobalicones es lo único que yo conozco (no sus hechos), pero los conocí después de nacer, como todo lo demás. Lo que me podría convencer sería el Arte, más gracioso y verdadero: un preludio de Rachmaninoff, una mirada creada por Goya, pero no es tan crédulo el arte, no abre la boca ante los cortejos de pompas fúnebres, como la historia...

CREÍA YO - Macedonio Fernández

No a todo alcanza Amor, pues que no puedo
romper el gajo con que Muerte toca.
Mas poco Muerte puede
si en corazón de Amor su miedo muere.
Mas poco Muerte puede, pues no puede
entrar su miedo en pecho donde Amor.
Que Muerte rige a Vida; Amor a Muerte.

HAY UN MORIR

No me lleves a sombras de la muerte
Adonde se hará sombra mi vida,
Donde sólo se vive el haber sido.
No quiero el vivir del recuerdo.
Dame otros días como éstos de la vida.
Oh no tan pronto hagas
De mí un ausente
Y el ausente de mí.
¡Que no te lleves mi Hoy!
Quisiera estarme todavía en mí.

Hay un morir si de unos ojos
Se voltea la mirada de amor
Y queda sólo el mirar del vivir.
Es el mirar de sombras de la Muerte.
No es Muerte la libadora de mejillas,
Esto es Muerte. Olvido en ojos mirantes.

Macedonio Fernández

E1 de junio de 1874 nació en Buenos Aires el escritor y abogado argentino Macedonio Fernández, quien cursó sus estudios en el Colegio Nacional Central y, más tarde, en la Universidad de Buenos Aires.
Macedonio FernándezAún no había terminado su formación universitaria cuando comenzó a mostrar interés por el mundo literario. Así, entre 1891 y 1892, comenzó a publicar textos en “El Progreso” y, años después, continuó escribiendo para el diario socialista “La Montaña”. Con el paso del tiempo, la capacidad creativa del autor se vio reflejada en varios poemas, notas humorísticas, cuentos, ensayos y artículos de carácter político.
Pero Macedonio no se conformaba sólo con sus actividades literarias: también estudió derecho, carrera con la que consiguió el título de doctor en jurisprudencia y de la que se graduó en 1898. Un año después de convertirse en abogado, este flamante hombre de las leyes contrajo matrimonio con Elena de Obieta, con quien tuvo cuatro hijos.
En 1910, ya con algunos poemas publicados en las revistas “Martín Fierro”Macedonio Fernández comienza a desempeñar el cargo de fiscal en el Juzgado Letrado de Posadas, provincia de Misiones.
Tras la muerte de su esposa, ocurrida en 1920, el por entonces abogado abandona su carrera judicial y se deja llevar por el pensamiento, la filosofía y la metafísica, tal como queda plasmado en sus obras literarias. Además, se dedica a cultivar su amistad con Jorge Luis Borges, con quien fundó en 1922, la revista literaria “Proa”, una publicación de corta duración. ¿Sus hijos? Al cuidado de abuelos y tías.
“No toda es vigilia la de los ojos abiertos”“Papeles de Recienvenido”“Una novela que comienza”“Poemas”“Museo de la novela de la Eterna”“Cuadernos de todo y nada” y “Adriana Buenos Aires” son algunos de los títulos que componen la obra literaria de este escritor que falleció el 10 de febrero de 1952 y que se constituyó como un referente del modernismo y de la vanguardia en su época.