martes, 12 de mayo de 2015

EFEMÉRIDES DE MAYO: ALMAFUERTE (SEUDÓNIMO DE PEDRO BONIFACIO PALACIOS) (1854-1917).


Conferencia en 1913

               
          ALMAFUERTE, nació en San Justo el 13 de mayo y murió en La Plata, el 28 de febrero. Poeta y periodista argentino a quien puede definirse como un romántico tardío en momentos del auge del modernismo. Fue también pintor, escritor, bibliotecario y traductor. A pesar de su condición de autodidacta, ejerció vocacionalmente la docencia. Alcanzó popularidad como periodista en algunas publicaciones provincianas. Tanto su labor pedagógica como el estilo de su oratoria, en un perpetuo tono de prédica, le valieron adhesiones y rechazos extremos. Tuvo una adolescencia difícil, hostigada por la necesidad, que condicionó su rebeldía posterior. Considerado un orador mesiánico, su obra está dominada por un tono místico y por un constante llamado a la confraternidad humana. Exaltó a las clases humildes, a las que llamaba "la chusma de mis amores", oprimidas y despreciadas por los poderosos, pero a las que consideraba una raza futura de superhombres. Poemas como Più Avanti constituyen una declaración de principios ante las adversidades. Su tono profético, el excesivo realismo y la agresividad impetuosa que le valieron prestigio popular fueron también muy criticados. El autor, por su parte, despreciaba a los literatos y se proponía salvar a la palabra de la "decadencia" modernista. En 1887 eligió el aislamiento cultural y se instaló en La Plata. Cuando en 1896 fue apartado del magisterio por carecer de titulación oficial, se sumió en la depresión y sufrió una pésima situación económica. La casa que habitó hasta su muerte fue posteriormente escenario de sentidos homenajes populares. Su copiosa producción aparece diseminada en diversas colecciones, mientras que sus discursos y conferencias se dieron a conocer sólo en periódicos y revistas de la época.
         Existen varias antologías de su obra poética: Lamentaciones (1906), Evangélicas (1915) y Poesías (1916).
         Sus poemas más conocidos son La sombra de la patria, Jesús, Olímpicos, Milongas clásicas, El misionero, Cristianas, Cantar de los Cantares, Sonetos medicinales, La inmortal y Dios te salve. En 1917 se publicó un tomo titulado Poesías Completas.



                              Almafuerte                           Casa que habitó Pedro B. Palacios


SIETE SONETOS MEDICINALES

¡AVANTI!
                              Para Don Félix J. Tettamanti

Si te postran diez veces te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas...
No han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas. 
Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas. 
Obsesión casi asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que se rompen las garras de la suerte... 
¡Todos los incurables tienen cura
cinco segundos antes de la muerte! 


¡PIÚ AVANTI!

No te des por vencido, ni aun vencido,
no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido. 
Ten el tesón del clavo enmohecido,
que ya viejo y ruin vuelve a ser clavo;
no la cobarde intrepidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido. 
Procede como Dios que nunca llora,
o como Lucifer, que nunca reza,
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora... 
¡Qué muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo tu cabeza! 


¡MOLTO PIÚ AVANTI!

Los que vierten sus lágrimas amantes
sobre las penas que no son sus penas;
los que olvidan el son de sus cadenas,
para limar las de los otros antes; 
los que van por el mundo delirantes,
Repartiendo su amor a manos llenas,
caen, bajo el peso de sus obras buenas
sucios, enfermos, trágicos..., ¡sobrantes! 
¡Ah! ¡Nunca quieras remediar entuertos!
¡Nunca sigas impulsos compasivos!
¡Ten los garfios del odio siempre activos,
y los ojos del Juez siempre despiertos!... 
¡Y al echarte en la caja de los muertos,
menosprecia los llantos de los vivos! 


¡MOLTO PIÚ AVANTI ANCORA!

El mundo miserable es un estrado
donde todo es estólido y fingido,
donde cada anfitrión guarda escondido
su verdadero ser, tras el tocado. 
No digas tu verdad ni al más amado;
no demuestres temor ni al más temido;
no creas que jamás te hayan querido
por más besos de amor que te hayan dado. 
Mira cómo la nieve se deslíe
sin que apostrofe al sol su labio yerto,
cómo ansía las nubes el desierto
sin que a ninguno su ansiedad confíe... 
¡Trema como el Infierno; pero ríe!
¡Vive la vida plena, pero muerto! 


¡MOLTISSIMO PIÚ AVANTI ANCORA!

Si en vez de las estúpidas panteras
y los férreos estúpidos leones,
encerrasen dos flacos mocetones
en esa frágil cárcel de las fieras, 
no habrían de yacer noches enteras
en el blando pajar de sus colchones,
Sin esperanzas ya, sin reacciones
lo mismo que dos plácidos horteras; 
cual Napoleones pensativos, graves,
no como el tigre sanguinario y maula,
escrutarían palmo a palmo su aula,
buscando las rendijas, no las llaves... 
¡Seas el que tú seas, ya lo sabes:
a escrutar las rendijas de tu jaula! 


¡VERA VIOLETTA!

En pos de su nivel se lanza el río
por el gran desnivel de los breñales;
el aire es vendaval, y hay vendavales
por la ley del no-fin, del no-vacío; 
La más hermosa espiga del estío
no sueña con el pan en los trigales;
el más noble panal de los panales
no declaró jamás: Yo no soy mío. 
Y el sol, el padre sol, el raudo foco
que fomenta la vida en la Natura,
por fecundar los polos no se apura,
ni se desvía un ápice tampoco... 
¡Todo lo alcanzarás, solemne loco,
siempre que lo permita tu estatura! 


LA YAPA

Como una sola estrella no es el cielo,
ni una gota que salta, el Océano
ni una falange rígida, la mano,
ni una brizna de paja, el santo suelo: 
tu gimnasia de cárcel no es el vuelo,
el sublime tramonto soberano,
ni nunca podrá ser anhelo humano
tu miserable, personal anhelo. 
¿Qué saben de lo eterno las esperas:
de las borrascas de la mar, la gota
de puñetazos, la falange rota;
de harina y pan, la paja de las eras? 
¡Detente! por piedad, pluma, no quieras
que abandone sus armas el ilota! 
    
                                                        Almafuerte

Publicado por Jorge Montironi.