lunes, 13 de julio de 2015

EFEMÉRIDES DE JULIO - LUCÍA SERRANO


¡ FELIZ CUMPLEAÑOS LUCÍA!

    


Lucía Serrano

Poeta y psicoanalista. Nació el 13 de julio de 1948, en Buenos Aires, Argentina.
Miembro de la Escuela de Psicoanálisis y Poesía Grupo Cero Internacional.
Tiene seis libros de Poesía publicados y algunos trabajos teóricos de Psicoanálisis en diferentes diarios y revistas del mundo.
Entre sus publicaciones se encuentran:
“BLUES PARA LA CORONA
“MISTICA DEL CAOS”
“LA INEPTITUD DE LOS VAMPIROS”
“DIALOGO ENTRE EL LOCO Y EL POETA”
“SUEÑOS DE LA PRISIÓN”: Primer Premio de Poesía (ex aequo) otorgado por la Asociación Pablo Menassa de Lucía en su tercera convocatoria
“CARAMELO”.
Coordinadora del Grupo de Escritura Tigre de la Escuela de Poesia Grupo Cero  



Lucía con Miguel Menassa

































Blogs de Lucía Serrano

La intemperie del discurso

La sangre que faltaba

Verdores de Tigre I

Una psicoanalista en Tigre






Lucía en la presentación del libro "Caramelo" en Buenos Aires



























Queridos:
               Espero que las horas que aún no he vivido, inviten a mis ansias por seguir despierta, el tiempo que resta del camino.
               No querer volver a ningún sitio.
               No añorar lo perdido.
Sentir que el tiempo fue mi aliado y lo hecho fue ley de mi destino.
Aprender hasta el último día de mi vida, a no detenerme demasiado en ningún sitio.
A no creer que el tiempo que tengo para andar, no ama los principios y detenido entristece la vida que vivo.
Cambiar rápidamente todo aquello que no sucede, no empecinarme en querer que todo sea de otra manera.
Ser cada vez más sabia, felíz de seguir viva.
Amar el juego de los niños, el crecimiento de las flores que miraron mis ojos todas las primaveras y luego han desaparecido.
Recordar lo ya vivido, sin que sea necesario acordar o desacordar con lo sucedido. Ser felíz o estar triste, que pasen a mi lado y rodearme de todo lo que amo, que no sea necesario saber que es lo mejor, el tiempo de una vida tiene sus pasos y la mía tendrá mis señas personales.
Cambiar todas las veces que sea necesario, no ser siempre igual a mi mismo. Olvidarme de mí y ser del tiempo un aliado feroz de lo que sucede. Hablar siempre que hay otro que conversa y callar si fuese necesario, amar ese silencio.
Transcurrir entre transparencias, ser yo mismo y tener lo que es para mí y dejar partir lo que no tiene el placer de mi mirada.
Reconocer a mis amigos y amarlos y seguir el deseo de mi corazón, aunque parezca atolondrado.
Ser un rebelde incansable frente a lo que el mundo espera de mí, no resignarme, seguir imaginando, lo imposible no está tan lejos y soñar es posible sin que sea un atrevimiento desmedido.
Lo que sucede es siempre mejor que lo esperado, ser capaz de reconocer que el tiempo de mi vida me tiene preparado valores que yo no imaginaba, dejar libre esa emergencia de lo inesperado.
Todo lo que sucede es parte del camino.
No hay vida mejor que la nuestra
                          Todo lo bueno que sea una vez más.

                                                                                    L.S.



Querido:
               Una nadidad que roza el alma, instala furias en mi cabeza. Imposible coordinar el pensamiento, manantial que brota en su insistencia y hace del saber un eco.
               En vano explicaré lo que he oído, me cerrarán las puertas, dispararán sus misiles. Yo mostraré un profundo desinterés, me abstendré de explicar. Algún amigo cerca, comprenderá hacia dónde iba en el camino.
               Frente a tanta maestría, unido el gesto a la palabra, ningún reproche tocará lo invisible.
              Para ti amor mío, guardo una mariposa blanca caída frente al lirio.
              Alcancemos nuestros caballos y lleguemos al valle, en el follaje no hay peligros.
             Entonces nosotros dos, fuertes las riendas y sobre las ancas de un alazán alado, tomaremos el camino del río, hasta desaparecer.

                                                                                     L.S.
          (extraído de http://laintemperiedeldiscurso.blogspot.com.ar/)




Querida: 
               Se me ha hecho natural esta dolencia de mi ser, inatrapable alquimia, intento de morir que nunca llega.
Ave adelantada a toda naturaleza, vuelo libre.
Previsto encierro en el laboratorio buscando nuevas tecnologías, queriendo ser entre los sueños un punto que se mueve, un satélite, una estrella fugaz que no tendrá caídas.

                A un cuerpo reucitado, no lo enceguecen las luces, ni las voces, ni el hambre, ni la peste, ni la nada.
                Ella vive excéntrica y así te ama.
                Mañana, la memoria podrá ser el sueño. Hoy, monstruos salvajes, asfixian con toxinas nuestro aire.


                                                         L.S





Querido:

               Creo que fue el culto al idealismo lo que me ha desviado tantas veces. Cuando Ud. no pudo respirar, pedí a los picos de los Himalayas aire de las alturas.
               Francamente, escribo para encontarme con Ud. entre las letras, esa es toda la pasión que nos une y no es poco decir, por eso a veces Ud. me hace enmudecer, para que no se lo diga, para que no lo confunda, para que sea escritura nuestra relación. Un amor entontecido por el saber.
               Me alegro saberlo un sobreviviente. Después pensé en mí, la imagen perfecta de mí ya que se trataba de decirle a Ud. y recordé: Hija adorada por su padre, envidiada por su madre, hermana sabia y cariñosa de un humor sorpendente, jóven novia de todo el universo. Una mujer del mundo sin identidad aceptada, nadie pudo nunca saber quien era.
               Tuve miles de amigos y enemigos, como si hubiese construído un tablero, con la misma cantidad de fichas para unos y para otros.
                Fui una lectora perspicaz, desechaba profundamente al escolasticismo.
                Cuando me fuí de su lado Ud. se quedó sin aire y yo temí al volver, quedarme a solas con su escritura.


(del libro de Lucía Serrano "Blues para la corona") 


 

 

CULTIVEMOS LA BRUMA


¡Oh duendes de la fría locura nocturna!, me desnudo ante
ustedes para tentar a los demonios que miran la tristeza en
los espejos.
Musa querida, presencia de fuertes ideas, opio divino para
los cazadores perdidos en carnavales juveniles, ven, te necesi-
to cerca.
Son sílabas antiguas, las que transmitieron a mi sangre el eco
de los laberintos.
Un amor en libertad, es lo único que todavía me exalta.
Los misterios, iluminan la dignidad de un corazón repitien-
do desvíos, a todo lo que ofrece entre sus pasos, posibles sollo-
zos de una sangre cristiana que ama el sacrificio.
Es la inercia de planes no deseados, con hombres que sin
sueños viven entre sombras y viven muertos.
Yo, poseyendo una nave que tiene instrumentos de precisión
y viaja por todas las alturas donde soplan vientos libres, les
hablo de las diferencias.
Ellos sonríen frente al desconocimiento y yo contesto, de no
ser posible, entonces más música, más ruido, más nada.
Cultivemos la bruma, tal vez allí esté la libertad de un hombre.

(del libro "Mística del Caos" de Lucía Serrano)




UNA MUJER CON SOMBRERO


Ella no está interesada en los reflejos ambarinos de opacos ojos
extrañando el alba.
Ella no quiere saber nada del antes, ni del después.
Ella no arriesga su iluminada voz por silencios estériles.
Ella sabe que es bastante llegar al mediodía escondida, pero
reconoce haber amado todas las fiestas de disfraces, donde se
dejó vivir lánguida, sin quitarse el sombrero, sin caer frente a
cualquier mirada.
El tiempo roto por los infortunios, persigue la alegría de una
mujer con sombrero, en las tormentas libres del aire que no
pasa.
Una mujer con sombrero, no ama los abismos por los que el
hombre cae.
Prefiere fiestas de gala, para que todos vean la belleza de su
sombrero.
No quiere sombras, porque allí no hay nadie para ver su
sombrero.
Ama las multitudes, que aunque no la vean, estallarían de amor
en el encuentro con un ser alucinado, oculto debajo de la
textura de su sombrero.
Una mujer con sombrero, no detecta ni luces ni sombras, ni
mujeres, ni hombres, sólo quiere espejos donde poder verse
girando con su sombrero.
Inalcanzable dama, que no recuerda tiempos anteriores y no
tiene esperanzas.

(del libro de Lucía Serrano "La Ineptitud de los Vampiros")

 

 

DIALOGO ENTRE EL LOCO Y EL POETA


LOCO:
Cuando lo ágil de tu pensar, despreocupa a todos los rincones de mi alma, escucho
palabras inefables y así desesperado, sólo espero que tú hables poeta.
Deseo que miremos juntos los rosales amarillos y todas las flores de primavera.
Que reconozcamos el orgullo del último suspiro frente al fuego en las noches de invierno y
al final, nos sentemos juntos en el muelle, para ver correr el río a nuestros pìes.

POETA:
Ahora mismo te haré una confesión.
Mi maestro y el tuyo, son artistas contemporáneos, espíritus independientes,
circulando por la sangre de todos los talentos.
La imperdonable delicadeza de aquella raza, nos tornó pedantes por excelencia.

(fragmento extraído del libro de Lucía Serrano "Diálogo entre el loco y el poeta")



EL PERFUME DEL DESEO

Escondido y silencioso intenta pasar como un aroma que no se siente.
¡Oh caramelo!
Así es el deseo.
Marca los labios de hombre que nunca fueron.
No hay razones.
Hambrientos son los olores del deseo.
Grita el suicida como un miserable del destierro, ¡quiero pan!
Pero no seas idiota hombre que ya te dieron, pide otra cosa, tengo hambre,
olvidé las ilusiones del comienzo por seguir viviendo.
Los pasos que voy dando son ciegos, me llamo ese perfume que no recuerdo.
Infinito nudo pegajoso cubierto de miel.
Abejas reinas y macho incierto.
Atacad todo aroma que no tenga el perfume del deseo.
Y el deseo solo tiene el aroma de lo muerto.
Es inasible el sitio, inencontrable el hueco, no tiene pistas,
y la acústica olvida, que buscabas al comienzo.

del libro "Caramelo" de Lucía Serrano



COMO SI NO EXISTIERA ESTA DISTANCIA


Todos los días te imagino de pie frente a mis sueños,
y respiro a tu lado savia nueva.
La urgencia de la selva no abruma nuestros planes
secretos, empecinados,
que hacen de la imaginación vagos deseos.

Como si no existiera esta distancia entre nosotros,
te escribo, te cuento los recodos del camino,
hablo contigo de los peligros de estar lejos del mar,
y también vivir en medio del océano.

Te digo amor así, en esta distancia
que ahora me parece mínima,
y cierro los ojos para verte brillar
entre las hojas en blanco
del poema aún no escrito.

Amor mío, ninguna distancia
será más delicada
que nuestras pieles amándose.
Pongo cerca de mi almohada,
un autorretrato que vos
mismo has realizado
sobre ti, y luego abro
el cajón de la mesa de luz,
para que nadie sepa
que estuvimos juntos,
tan cerca como
ahora mismo, amor mío

Lucia Serrano del libro "Caramelo"




El principe amaba las riquezas
la princesa las verdades.
Defecto antiguo
que por desconocimiento
ninguno de los dos
pudo atacar.

Desobedecer al reino
contrarió la belleza
de semejante encuentro.



                            Del libro Sueños de la Prisión de Lucía Serrano


Publicado por Patricia Dizanzo

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