domingo, 5 de abril de 2015

LUCIA SERRANO

Querido:

                Resucita amor mío, gigantescos soles y lunas convocan a nuestros corazones vivos. Los espejos nublados hacen a la tarde gris y las sepulturas nos aguardan a ambos.
                Tiemblan sueños desterrados, miseria de los alrededores, vagas fantasías.
                 Nosotros dos, ya habíamos jurado no olvidarnos jamás.
                 Esta vez la fiesta será en verano, habrá verde alrededor y no tendremos frío.
                 Brindo por tí, por mí, por nosotros.