jueves, 16 de abril de 2015

El MÚSICO - LUIS ALBERTO SPINETTA



El músico - Luis Alberto Spinetta

Acongojado llora
con sus débiles dedos
la furia y el odio
y el lodo
que fue su origen.

                           Las cuerdas de su instrumento
                           como míseros revólveres
                           o quizá tendones de un dios ebrio,
                           cantan.
                           Y es sólo penumbras
                           el despertar de su hora tardía.
                           Y es sólo tiniebla
                           el entornar pequeño de sus ojos.

El músico está allí
donde el dolor no puede confundirse
con los ecos del demonio.

                           El músico es por fin
                           la tenebrosa ansiedad
                           de no volverse loco por el tiempo.
                           La vida que no recuerda nada,
                           el antiguo reloj en el que cayeron las lluvias.

Su soplido, fresco rechinar del abismo, cae.
Y su cuerpo de quimera y cárceles
va ensordeciéndose del cielo,
y quejándose de la soledad
que pudo por lo menos haber sido incomprensible.

                           Y así se materializan
                           los pensamientos del músico
                           como cruces que se encuentran
                           acostadas en el vientre.

Y las locas guirnaldas del verano
entreabren su pudor
Y se escucha el sonido.

De "Guitarra Negra", libro de poemas de Luis Alberto Spinetta
Luis Alberto Spinetta (Buenos Aires, 23 de enero de 1950 - 8 de febrero de 2012), conocido como El Flaco, fue un cantante, guitarrista, poeta, escritor y compositor argentino de rock. La gran riqueza y complejidad instrumental, lírica y poética de sus obras le valió el reconocimiento en Latinoamérica y el mundo entero. Es considerado uno de los padres del rock argentino. Fue líder de los grupos Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, Spinetta Jade y Spinetta y los Socios del Desierto. Su obra fue influenciada por escritores, filósofos, psicólogos y artistas plásticos como Rimbaud, Van Gogh, Dalí, Escher, Lü Dongbin, Jung, Freud, Nietzsche, Foucault, Deleuze, Sartre, Castaneda y Artaud, así como de las culturas de los pueblos originarios americanos y de Oriente.

miércoles, 15 de abril de 2015

BALANCE DE LA SOMBRA - OLGA OROZCO



BALANCE DE LA SOMBRA

Muchas veces, en los desvanes de la noche,
cuando la soledad se llena de ratones que vuelan o escarban
   bajo el piso
para roer, tal vez, los pocos nudos que me atan a este asilo,
busco a tientas la tabla donde asirme o el lazo que todavía
   me retenga.
Entonces te adelantas, aunque no sé quién eres,
sombra fugaz y sombra de mí misma, mi sombra ensimismada,
sí, tú, la más cercana pero la más extraña,
y siento que aun con tu inasible custodia me confirmas un lugar
   en el mundo.
Pero ¿quién eres tú?, ¿quién eres?
Quizás seas apenas como un jirón de niebla
que copia dócilmente cada pacto de mi sustancia con el tiempo,
como cree la luz;
o acaso estés aquí sólo para testimoniar con tu insistente
   opacidad la culpa y la caída.
Compañía fatal o delatora,
yo sé que agazapada en un rincón cualquiera de los sueños
permites que la muerte se pruebe mi propio cuerpo cuando
   duermo.
Y no ignoro tampoco que llegas desde el fondo de un abismo 
   con alas de ladrona
y escondes en tu vuelo soles negros,
humaredas de infiernos nunca vistos y recuerdos que zumban 
   como enjambres.
Tu cosecha de ayer; tu amenaza y promesa para hoy y mañana.
Sospecho que también tú me has contagiado paredones roídos,
templos rotos, fisuras dolorosas y escondrijos que dan al otro
   lado.
Pero también multiplicaste a ciegas las visiones del amor que
   no muere,
nos vestiste con noche encandilada, con fugitivos resplandores,
y hasta te vi saliendo de ti misma
y te vi propagarnos como a un eco, como a un temblor de luces
   hacia la eternidad,
al paso de las aguas.
Sombra perversa y sombra protectora,
mi doble de dos caras.
Nunca tuve otra hija más que tú,
y has hecho lo imposible por parecerte a mí, en mi versión
   confusa,
aunque siempre aparezcas embozada en anónima y ajena,
   peregrina envoltura.

Yo te confieso ahora, mientras estoy aquí,
mientras aún me anuncias o me sigues, no sé si como emisaria o
   como espía,
que quienquiera que seas no querría perderte entre otras sombras.
No me dejes entonces nunca a solas con mi desconocida:
no me dejes conmigo.

OLGA OROZCO
De "Eclipses y fulgores" (1998)
(1920-1999) Fue una de las más destacadas poetas argentinas con una prolífica obra que se desarrolló entre las décadas de los 40's y los 80's. Orozco fue integrante del movimiento surrealista argentino. Sus poemas y textos han sido incluidos en diversas antologías y otras publicaciones, además de ser traducidos al francés, inglés, italiano, alemán, rumano, hindú, portugués y japonés. En 1971, fue distinguida con el Gran Premio de Honor de la Fundación Argentina de Poesía y en 1980, recibió el Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes. 

lunes, 13 de abril de 2015

HOMENAJE A EDUARDO GALEANO



El escritor uruguayo Eduardo Galeano, autor de “Las venas abiertas de América latina”, murió hoy a los 74 años en Montevideo.

La historia de las miradas - Eduardo Galeano



martes, 7 de abril de 2015

EL OFICIO DE POETA - MIGUEL OSCAR MENASSA


EL OFICIO DE POETA


Envuelto en las brumas del tedioso vivir,
sólo la poesía me acompaña. 


Cuando voy por la vida, Ella,
suele asombrarse de mi soledad.
Le digo que no importa,
en su presencia el mundo se detiene para mí,
el oro brilla para mí
las mujeres más altas bailan para mí,
los pájaros más nocturnos velan mi sueño. 
Envuelto en los poderosos ruidos de la máquina
sólo su voz humana me acompaña. 
Cuando hacemos el amor, Ella me reprocha,
amarla como si fuera única.
Le digo que no importa,
en su presencia el mundo detenido en mis manos 
se abre para mí, lo múltiple se abre para mí,
añejas pasiones y amores venideros, 
delirios y mujeres, se abren para mí, 
diosas enamoradas y diademas, belleza embrutecida,
el aire se abre para mí, los espacios abiertos 
donde nuestro gran sol es una estrella más. 
Envuelto en las sutiles marañas del poder, 
toda la vida es Ella. 
Cuando Ella me encuentra en esa encrucijada, 
donde yo mismo soy el amante de la muerte,
Ella baila desnuda para mí
y desnuda, despojada, también, del amor, 
dispara sobre mí para que no muera,
un millón de palabras en libertad.
Le digo que no importa,
en su presencia danzarina, la muerte deja de brillar,
tiemblan los cementerios,
se abren los corazones profundos de la tierra,
la vida nace por doquier
y el frenesí es color, vértigo, duda,
danza de la alegría sin escrúpulos,
alegría en plena libertad,
muerte de la muerte. 

Miguel Oscar Menassa
De "El amor existe y la libertad"

domingo, 5 de abril de 2015

LUCIA SERRANO

Querido:

                Resucita amor mío, gigantescos soles y lunas convocan a nuestros corazones vivos. Los espejos nublados hacen a la tarde gris y las sepulturas nos aguardan a ambos.
                Tiemblan sueños desterrados, miseria de los alrededores, vagas fantasías.
                 Nosotros dos, ya habíamos jurado no olvidarnos jamás.
                 Esta vez la fiesta será en verano, habrá verde alrededor y no tendremos frío.
                 Brindo por tí, por mí, por nosotros.
                

FELÍZ PASCUA DE RESURRECCIÓN - 786

Se querían. 
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada, 
labios saliendo de la noche dura, 
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde? 
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.
Se querían como las flores a las espinas hondas, 
a esa amorosa gema del amarillo nuevo, 
cuando los rostros giran melancólicamente, 
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.
Se querían de noche, cuando los perros hondos 
laten bajo la tierra y los valles se estiran 
como lomos arcaicos que se sienten repasados: 
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.
Se querían de amor entre la madrugada, 
entre las duras piedras cerradas de la noche, 
duras como los cuerpos helados por las horas, 
duras como los besos de diente a diente sólo.
Se querían de día, playa que va creciendo, 
ondas que por los pies acarician los muslos, 
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando... 
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.
Mediodía perfecto, se querían tan íntimos, 
mar altísimo y joven, intimidad extensa, 
soledad de lo vivo, horizontes remotos 
ligados como cuerpos en soledad cantando.
Amando. Se querían como la luna lúcida, 
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro, 
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida, 
donde los peces rojos van y vienen sin música.
Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios, 
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas, 
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal, 
metal, música, labio, silencio, vegetal, 
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.
VICENTE ALEIXANDRE –


POEMAS DEL GRUPO DE ESCRITURA TIGRE - SÁBADO 4 DE ABRIL 2015 -



los integrantes que enviaron la tarea, porque Ellos no le dan vacaciones a la POESIA. elegí esta foto por bella, mas luego me di cuenta que los que escribimos para el Sábado 4 de abril somos cinco, así que vamos todavía....

A LA CARGA MIS VALIENTES




 LEANDRO BRISCIOLI 

                      DESPRECIANDO LOS PASOS QUE NO PUEDE DAR                                          
Despreciando los pasos que no puede dar,

cae en el olvido y se esfuma

como los grandes fuegos

que ya no volverán.


Sin sexo, sin salida,

es una especie viva de casualidad,

algo de respiración intermitente

que colapsa en la próxima esquina

cuando el viento fuerte,

arremete sus sueños,

cuando invade todo su cantar.


Sale a tomar aire,

y se encuentra con un nuevo pensamiento,

algo que mueve todo de lugar,

y repite sin limites

que después de la noche,

siempre llega alguna mañana.




LA VERDAD


Cuando cada pisada absurda y delirante

se detenga frente a mi, cual amenaza profunda,

yo diré que la verdad nunca es una sola palabra,

nunca tiene un solo camino,

no crece, ni muere,

ni es tuya, ni mía.


Morimos por conocer alguna verdad

que nos cambie el rumbo en altamar,

y desquiciando cualquier nobleza,

nos damos cuenta

que la imperfección humana no tiene limites

y que la capacidad de amar es tan pequeña

que casi ni se puede ver.


Oh, hombre sin destino,

tus caminos son pocos para el amor

e inexistentes en cualquier verdad.


Te caes, te levantas, y aun así,

haces máximos esfuerzos por volver a caer.


Yo me pregunto:

¿ Porque da tanto goce una caída?


Hombre del tiempo,

la verdad esta fuera de ti.




CHARLES BAUDELAIRE


MADRIGAL TRISTE

¿Qué me importa que seas casta? Sé bella y triste.
Las lágrimas aumentan de tu faz el encanto.
Reverdece el paisaje de la fuente al quebranto;
La tormenta a las flores de frescura reviste.

Eres más la que amo si la melancolía
Consterna tu mirada; si en lago de negrura
Tu corazón naufraga; si el ayer su pavura
Tiende sobre tus horas como nube sombría.

Eres la bien amada si tu pupila vierte
-Tibia como la sangre- su raudal; si aunque blanda
Mi caricia te arrulle, lenta y ruda se agranda
Tu angustia con el trémulo presagio de la muerte.

¡Oh voluptuosidades profundas y divinas!
¡Salmo de los deleites entonado en sollozos!
Tus ojos, como perlas, son fuegos misteriosos
Con que las interiores penumbras iluminas.

Tu corazón es fragua; la pasión insepulta
Como ascua inextinta, dispersa su destello;
Y bajo la celeste blancura de tu cuello
Un poco de satánica rebeldía se oculta.

Pero en tanto, adorada, que no pueblen tus sueños
Pesadillas sin término, reflejos avernales,
Y en lívidas visiones de azufre mil puñales
Tajen tu carne ebria de filtros y beleños,




Y a todas las quimeras pávida esclavizada
El augurio funesto mires a cada paso,
Y convulsa te acojas al letárgico abrazo
Del tedio irresistible que anuncia la alborada.

Tú no podrás, oh sierva que me impones tu ley
Y a tu amor me encadenas perversa y temblorosa,
Decirme desde el antro de la noche morbosa,
Con el alma en un grito: "yo soy tú mismo, ¡oh rey!"




JORGE MONTIRONI

PASCUA

Raigambre de insistente latido,

atravesando tiempos de la culpa.

Paradoja religiosa que negando la muerte,

se encuentra con la muerte.

Pascua de resurrección,

caminos entrelazados de un mismo sendero.





QUERIDA:

                    Harto de los momentos aciagos propuestos por insensibles alimañas, busco un oasis fresco donde darte de beber frutos naturales y conversaciones imposibles que transformarán el mundo en un sueño hecho realidad. 
                    Sin torpes acertijos del delirio, ni cándidas ilusiones, ni oscuros estrechos de horror y muerte que proponen las incesantes guerras del odio. 
                    Nuestras locuras y provocaciones son un veneno mortal para inocentes e insensatos espíritus de la razón adormecida por certezas inútiles. 
                    En la mañana de nuestras cumbres, recogeré en nuestras faltriqueras todos los restos de la poesía, que inescrupulosos e ignorantes visitantes de este mundo han desechado, y construiré con esos pedazos, el elixir del Poema sin final para ti. 




MIGUEL OSCAR MENASSA

LA NUEVA LEY DE EXTRANJERÍA


Ahora a crecer, que quiere decir:
entrenarse con voluntad fecunda
para poder dentro de unos años
saber vivir, amar en otro mundo.

Ahora a crecer,
a desviar nuestros principios,
a encarcelar nuestras pasiones,
hacerlas llevaderas y si un día,
siento una pulsación extraña
que al liberarme me condena:
Diré que no, mil veces no.

Ahora a crecer,
a comprender el valor del dinero.
El dinero puede, cuando quiere,
de un sólo golpe,
aniquilar toda virtud,
preñar la nada,
embellecer con flores el desierto
y hacer del hombre y de la piedra
dos amantes perfectos.

Ahora a crecer,
a dejarse llevar por el contrato.
Conocer a fondo nuestros sentimientos
para abandonarlos.
No poner nunca de excusa,
en el trabajo, un amor,
porque me quitarán el amor
y no me darán ningún dinero.

Ahora a crecer, que quiere decir ahora a descansar.
No me fue posible encontrar nada en ningún sitio
ni amores, ni ventajas, ni pan, ni soledad
por eso me condeno a escribir un poema.
Un poema de un hombre
que ya lo tuvo todo
y desea soñar.
Un poema de un hombre
que sueña todo el día
pero no puede amar.
O la historia de un hombre
que trabajando duro 20 años
pudo al fin veranear.
O aquel hombre que amaba
sólo a su madre y que tuvo
un trágico accidente en el mar.

Hombres valientes,
hombres de acero firme,
combatientes,
en las calles de la ciudad,
todos contra todos.

Yo soy un hombre
y escribo con violencia.
A veces termino sabiendo
cosas que nunca viví.
Otras, me doy cuenta, vivo vidas
que nunca imaginé.

Soy elegante y voy vestido de palabras,
al mismo tiempo me desean hombres y mujeres
y eso me da coraje para seguir en el poema.
Me hacen sentir que escribo para el mundo.

Digo violeta, pongo violeta aquí
y el horizonte se tiñe de violencia.
Digo violencia, pongo violencia aquí
y un hombre arranca sus genitales
y los ofrece a Dios

o bien, una mujer le dice al hombre,
¡mátame! por favor,
y él la mata con cierto nerviosismo
y la mujer, complacida,
goza mientras se muere.
Al hombre
lo meten en la cárcel 30 años
y cuando lo liberan
una luz lo enceguece
y muere atropellado y ciego
por un niño andando en bicicleta.

Un hombre, una mujer chocan en la vida
y se llevan por delante como bestias
y se sonríen, cálidamente y se abrazan
antes de caer.
Ese abrazarse, mutuamente, los salva.

Después sus vidas se llenan de papeles,
papeles de nacer, de haber nacido
en un país, un pueblo.
Papeles que confirmen
que padre y madre hicieron el amor.
Papeles que me digan
que soy un hombre aquí.

Aquí, en este papel, se dice claramente
que este hombre que soy
nació de humanos seres
y el papel asegura,
con la fuerza de la palabra escrita,
que en el momento de la foto,
este hombre que soy, estaba vivo.

Vengan a mí, que tengo para daros nada.
Nada de nada tiene el extranjero, nada
y, sin embargo, tiene un verso en los ojos:

Rueda la vida, rueda y, también, se detiene.

Aquí están, mi vida, mis hijos, mi dinero
mi trabajo futuro, todos mis amores.
Al menos dadme un papel que diga:
"El extranjero Juan no tiene nada,
todo lo dio por un papel".

No tengo nada, ni dignidad me queda,
al menos un papel que diga que he vivido.
Este fue Juan, nació de padre y madre
fue, exactamente, un hombre
pero vivía como un perro, sin amor y sin dueño.

Al morir, también, le fracasaron los papeles
y nadie se dio cuenta de su muerte.
"No estaba", "no venía", "lo habrían contratado"
pero nadie podía pensar que había muerto.

Papeles, dadme papeles,
soy la mujer del valle donde la radiación
se comía, vorazmente, a los pájaros,
tengo en mi cuerpo marcas de la explosión.
Los salvajes carros de la guerra al alba
atravesaron nuestro cuerpo.
Ni alma nos dejaron.

Fuimos quemadas vivas y, sin embargo,
en mi cuerpo aún brilla,
la caricia del amado al partir.
Tengo los labios rotos por la sal de la vida
y, sin embargo, cuando vuelve,
dulce es el beso del amado
aunque vuelva a partir.

Cristos y deidades al pasar por mi pueblo
no encontraban consuelo al ver lo que pasaba.
Caín, el asesino, estaba vivo
y Abel de sueños era, inalcanzable.

En mi pueblo se violaban las vírgenes
para no contraer enfermedad
y ataban a los niños de la cintura para abajo
para que no pudieran, los pobres, caminar.

Y cuando no había pan o carne o gasolina
se mataba algún pobre, alguna puta.
Y hubo noches, en mi pueblo: la tierra,
que se llamaron las noches de las bombas
donde nos acostábamos uno encima del otro
para que los de abajo no murieran.

Y después hubo horrores que se olvidan,
horrores donde toda la culpa
la tenía Dios.



                                                     

PATRICIA DIZANZO

UN POEMA DE AMOR

Atesoro en mi alma

el brillo de sus ojos,

ese instante en que por primera vez

nos encontramos en una mirada.

Allí quedó anidado

el silencio más bello

que aún vive en mí

serenando el tormento de lo cotidiano.

Y florece en mis sueños

y converso con él

y al despertar amanece el olvido

para que pueda volver a encontrarlo.

Aparece en mí

irrumpiendo amorosamente

invitándome a despertar

a expandir mis destrezas.

Y mi alma se transforma

para poder alcanzarlo

construyendo un poema de amor

donde sea posible encontrarnos


Querida:

           

                Paseando entre libros, en una noche demasiado gris para ser oscura, me encontré contigo. Conversaron nuestros fantasmas, nuestras sombras, nuestros silencios, hasta que mi ocaso decidió sucumbir ante tu singular manera de nombrar la vida.

            Palabras encadenadas por el son de tu alma cautivaron los vestigios de humanidad sobrevivientes en mí. Y entre cartas y poemas aprendí que es posible transformar el dolor en letras, bellas letras, sutiles, agudas, profundas, sangrantes, extraordinarias, osadas, preciosas letras.

            Sembrando la cadencia de tus versos en otras almas has conseguido agobiar la quietud, derrocar al imperio de lo predecible, burlar al tiempo y al espacio transformando puntos en fugas, signos en melodías, oscuridad en sabiduría.

            Amante del silencio, inquieto ser cultivado por la sabiduría que se aprende sin ser enseñada, conversa con la peste hasta hipnotizarla, detiene los huracanes que enceguecen a los dioses, y embriaga a las sombras con tu belleza.

            No preguntaré por tu salud, intento crear algún camino para que salgas de la enfermedad, y de ser necesario podría repetirlo tantas veces como necesite tu sordera.

            Cuando decidas entretener a esa soledad que no es ninguna, allí estaremos, amando los encuentros y las risas de los amigos, para hacer una fiesta a la vida.




   
VICENTE HUIDOBRO


ARTE POÉTICA

Que el verso sea como una llave
que abra mil puertas.

Una hoja cae; algo pasa volando;
cuanto miren los ojos creado sea,
y el alma del oyente quede temblando.


Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
el adjetivo, cuando no da vida, mata.


Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
como recuerdo, en los museos;
mas no por eso tenemos menos fuerza:
el vigor verdadero
reside en la cabeza.



Por qué cantáis la rosa, ¡oh poetas!
hacedla florecer en el poema.


Sólo para nosotros
viven todas las cosas bajo el sol.


El poeta es un pequeño Dios.






NORA CÓLIVA

Leyendo a WALT WHITMAN  (Cosmos)


QUIEN CONTIENE A LA DIVERSIDAD


Quien contiene a la diversidad y es la naturaleza

Quien es la amplitud de la tierra y la rudeza y sexualidad de la tierra
Y la gran caridad de la tierra, y también el equilibrio
Quien no ha dirigido en vano su mirada por las ventanas de los ojos
O cuyo cerebro no ha dado en vano audiencia a sus mensajeros
Quien contiene a los creyentes y a los incrédulos
Quien es el amante más majestuoso
Quien, hombre o mujer, posee debidamente su trinidad de realismo,
De espiritualidad y de lo estético o intelectual
Quien, después de haber considerado su cuerpo,
Encuentra que todos sus órganos y sus partes son buenos
Quien, hombre o mujer, con la teoría de la tierra y de su cuerpo
Comprende por sutiles analogías todas las otras teorías,
La teoría de una ciudad, de un poema
Y de la vasta política de los estados
Quien cree no sólo en nuestro globo con su sol y su luna
Sino en los otros globos con sus soles y sus lunas
Quien, hombre o mujer, al construir su casa
No para un día sino para la eternidad
Ve a las razas, épocas, efemérides, generaciones
El pasado, el futuro, morar allí, como el espacio
Indisolublemente juntos.
  

  
Carta

Queridos:

                Sé que es mi sangre la que corre por  sus  venas y sin embargo… que lejos.

Ni siquiera podemos con los mínimos acuerdos. En otro tiempo uno de estos episodios era desgracia para siempre, sin embargo, hoy, ni siquiera siento tristeza por los desacuerdos.

¿Qué será natural del apego? Suena alguno de mis versos.

¿Qué será entonces, natural del apego?





  
HAY UNA PENA QUE TENGO


Hay una pena que tengo

donde nadie me señala,

no soy esa que han soñaron

frente a mi cuna, las hadas.


Es allí donde no pienso,

cuando soy esto que soy.

Sentido absurdo el querer

aquello que cualquiera
puede  acceder.


No perturben mi silencio,

dejen que me sueñe otras,

que rasguñe cada noche

lo que pude conocer.


Despeñada de mis versos

este alma pobre y fría,

lo que no sabe ,

defiende

poniendo en juego la vida.





  






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ESCOLLOS DEL CAMINO CAPITÁN

Veía los navíos en la aurora.
Veía perfumados llanos que ya no existían.
Veía surcos, arrugas en la mente, trozos.
Regiones inhóspitas donde sólo vive el poeta.
Hasta los huesos sangran. Escollos del camino capitán.
Exploradores intentando descifrar una lengua.
Confusiones diversas en puertos extranjeros.
Las islas que yo veía eran de oro falso.
La gran palabra deberá ser la que enmudece.
La muerte es esa esfinge dominada por sus propias cenizas.
Profundidades y extensiones.
Tracé la línea de combate y entre equívocas sonrisas,
                                                    confundí tierra firme.
Llegué casi a no necesitar la luz.
Postales en mis ojos, universos, te buscaron capitán
                                                        hasta dar contigo.
Mujer noctámbula, no teme que la oscuridad haga de los
                             campos sembrados, baldíos cenagosos.
Hay semillas destinadas a germinar entre las piedras.
Que el monzón no llegue antes de que crezcan.
Temblarán las nubes y todo el cielo agasajará nuestros pasos.
Velas encendidas de secretos.      

LUCIA SERRANO (del libro "CARAMELO")







                        MÁSCARAS 

                                                               a Jorge Montironi
                                                        

He despertado a la noche y tú no estabas para verme volar entre las fieras, 
que supuestamente habían venido a visitarnos. 
He sobrevivido a cualquier catástrofe y sin embargo, casi estaría autorizán-
dome a decir, que no encontraba soluciones esperadas.
Nadie fue a visitar las cavernas que yo conocía, y ninguno de nosotros se 
hizo neblina. Nadie contaminó al albatros.
Los indígenas continuaban sus rituales incansablemente y no tuve ninguna
compasión para las bestias.
Seguí el rumbo que nos pertenecía.
Sospeché que eran arbitrarios seres sin destino.
Después ni el río supo fluir y para no querer ser más, interruptor de ondas
magnéticas, dije que seguiría.
Fue a los dioses a quienes quise seguir y por la confusión de las dudas 
que tuvieron los hombres sabios, no hubo cercanías. 
Ninguno de nosotros imaginaba altas esperanzas entre viejos sonidos, 
que se evaporaban con rapidez, y nadie estuvo saciado.
Don de dones.
Te escribiré sobre la navegación cuando la noche se haga día.
Te escribiré antes de poder escribirte.
Te escribiré sin tener nada que contarte.
Dejaré diferentes emociones y te diré que el hombre que no conoce los signos
con los que estamos obligados a seguir las piedras multicolores de nuestro 
camino, no es un hombre.
Te escribiré entre marfiles con los que haré un collar, y será bienvenido en el 
arcón de nuestras joyas.
Dile al viento que su danza no ha servido para acompañar las marcas de lo 
usado por los falsos marinos.
Nadie quiso que volvieran mis héroes más amados.
No hubo más carnavales desde aquel día.
No hubo más diferencias desde aquel día.
No hubo más historias de amor desde aquél día.
No hubo animales que se diferenciaran de nosotros desde aquél día.
Imposibles luchas de guerreros apacibles, seres aparentemente amables, 
mas imaginaban inventar con nosotros las mañanas.  
Sin noche, sin mañana, sin amigos que fuesen héroes por suponer haber 
inventado una batalla, todo fue lejanía.
Solo la apuesta iluminaba las altas aventuras incumplidas.
No pude calcular la luz del día, ni siquiera pude evitar el desamparo.
Quise ser más que un espléndido amante de lo vivo.
Quise ser la mujer que nadie había visto, ni escuchado. 
Me perdí entre voces desgarradas. 
Amante de cuanta imposibilidad se armara en mis alrededores, a nadie 
quise decirle que sí.
Todas fueron flores secas, sin la fiebre habitual que moja los ríos
 y acompaña por nada a los pantanos.
No hubo entre nosotros algo que iluminara algún rincón, alguna esquina.
Imposible pactar tremendo desencuentro.
No quise volver y no volví.
Después, todo dolor fue entre comillas.
Fueron salvajes las palabras que no pronunciamos entre todos.
No alcanzaron sus máscaras.
No eran nuestros amigos.
Escollos del camino capitán. 
Brindo contigo.

LUCIA SERRANO


sábado, 4 de abril de 2015


Caracol

Nada hay más hermoso que la danza de un macizo de bambúes en la brisa. Ninguna coreografía humana tiene la euritmia de una rama que se dibuja sobre el cielo. 
Llego a preguntarme a veces si las formas superiores de la emoción estética no consistirán simplemente, en un supremo entendimiento de lo creado. 
Un día los hombres descubrirán un alfabeto en los ojos de las calcedonias, en los pardos terciopelos de la falena, y entonces se sabrá con asombro que cada caracol manchado era, desde siempre, un poema.

Alejo Carpentier, en “Los pasos perdidos” (1953)

En “Los pasos perdidos”, el protagonista nos lleva en un viaje por la selva, un adentramiento iniciático cuya meta es encontrar el origen de la música en viejos instrumentos y formas de habla.


Comentario de Lucia Serrano:

"LO QUE HACE HUMANO AL SER HUMANO ES DESPRENDERSE DEL ORIGEN, NACER. Esa es la marca, el tajo que instaura el tiempo, los pasos contados que se van convirtiendo en pasos perdidos. CARPENTIER, absuelve al hombre de la infelicidad temporal, la mortalidad por medio del arte. En su búsqueda del momento original, presente absoluto, sin antes, ni después, donde ha de haber un signo incomparable del origen, el novelista inviste a un músico. Pues en efecto es la MUSICA, arte de la unidad y no la literatura, arte de la escisión, la que puede recuperar el instante exento de la muerte. "NO HAY MAS TIERRA PROMETIDA QUE LA QUE EL HOMBRE PUEDE ENCONTRAR EN SI MISMO. 
En Los Pasos Perdidos, el porvenir es memoria y AMERICA ES LA PRIMAVERA DEL TIEMPO, LA TIERRA DONDE EL MUNDO SE REGENERA. EN AMERICA SE ATESORAN LAS ENERGIAS QUE DARAN NUEVA VIDA A LA EXHAUSTA CULTURA EUROPEA, DORMIDA EN EL INVIERNO DE LA RAZÓN.